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Más de la mitad de las viviendas en la Comunitat Valenciana se compran al contado
El empuje de los compradores internacionales en Alicante y el esfuerzo financiero necesario para alquilar o comprar configuran un escenario de mercado dual
Fachada de la Torre Ikon. (Rober Solsona / Europa Press)
El mercado inmobiliario en la Comunitat Valenciana y en el conjunto de España mantiene una dinámica atípica marcada por la desconexión entre la capacidad salarial media y el comportamiento de las transacciones. En el mes de agosto de 2026, únicamente el 46,2% de las compraventas de vivienda se financiaron mediante préstamos hipotecarios, lo que implica que el 53,8% restante de las operaciones se cerró totalmente al contado.
Un indicador que pone de relieve un cambio estructural en el perfil del comprador: la vivienda no está siendo adquirida prioritariamente por familias dependientes de la financiación bancaria tradicional, sino por perfiles con liquidez previa, inversores o compradores internacionales que esquivan las condiciones de los tipos de interés.
Este comportamiento del mercado coincide con las crecientes dificultades para el acceso a la primera vivienda entre la población local. Según los datos publicados por algunos portales inmobiliarios, una familia media en Valencia necesita destinar el 39% de sus ingresos netos mensuales al pago del alquiler durante el tercer trimestre, frente al 30% que requirió para comprar, sin contar el ahorro previo exigido por las entidades bancarias para la entrada y los gastos asociados.
Paradójicamente, la cuota teórica para la compra es inferior al gasto en renta, pero la imposibilidad de destinar recursos al ahorro previo bloquea el acceso a la propiedad. El propio esfuerzo exigido por el mercado del alquiler actúa como un tapón que impide acumular el capital inicial necesario.
El peso de las compras al contado encuentra una de sus explicaciones en el comportamiento de la demanda internacional. En la Comunitat Valenciana, la presencia de compradores extranjeros presenta importantes matices por provincias en los datos acumulados hasta agosto de 2026. En Alicante, el 36,87% de las compraventas fue realizado por extranjeros.
De este porcentaje, un 14,66% corresponde a extranjeros no residentes, un perfil caracterizado por realizar transacciones al contado sin acudir al sistema financiero local. Los compradores extranjeros residentes supusieron el 22,21%. Por su parte, en Valencia, la cifra global de compradores extranjeros se sitúa en el 24,54% (con un 19,58% de residentes y un 4,96% de no residentes). Finalmente, Castellón registra un 19,99% de compradores internacionales, en su inmensa mayoría residentes (18,31%, frente al 1,68% de no residentes).
En lo relativo al volumen global de operaciones, los datos del Colegio Notarial muestran que en el primer trimestre de 2026 la provincia de Valencia registró 16.010 actos de compraventa, frente a las 15.556 del mismo periodo del año anterior, manteniéndose como un puntal operativo en la autonomía frente a Alicante (16.485 actos) y Castellón (4.176 actos).
Según la serie de datos del Centro de Información Estadística del Notariado (CIEN), el precio medio del metro cuadrado en la Comunitat Valenciana se situó en los 1.957,94 €/m², prácticamente en línea con la media nacional (1.958,85 €/m²). Esta estabilidad en precios elevados, unida al volumen de compras sin hipoteca y al esfuerzo financiero que exige el alquiler, consolida un escenario donde la liquidez privada marca el ritmo del sector inmobiliario.