La CNMC salva por ahora FibraValencia, patrocinador del Levante femenino, tras impagos a Telefónica

El regulador archiva la petición de Telefónica para romper el contrato y retirar los tendidos después de que la operadora valenciana saldara la deuda, pero le obliga a presentar un aval en un mes si quiere evitar que se reactive el desmontaje

Tienda de FibraValencia (IG: FibraValencia)

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha evitado, por ahora, el desmontaje de los tendidos de FibraValencia, actual patrocinador de diversos equipos deportivos valencianos como el Levante UD Femenino.

La operadora, que asegura contar con alrededor de 10.000 usuarios en once municipios y localidades de la Comunitat Valenciana, se salva -de momento- después del conflicto abierto por sus impagos a Telefónica.

La Sala de Supervisión Regulatoria ha decidido archivar la petición con la que Telefónica pretendía resolver el contrato que mantiene con Networks Fibra Valencia (NFV), sociedad que opera comercialmente como FibraValencia, y proceder posteriormente a la retirada de sus tendidos.

El motivo es que la compañía valenciana terminó abonando durante la tramitación del expediente todas las facturas adeudadas y los correspondientes intereses de demora.

La decisión, sin embargo, deja la continuidad de la relación entre ambas compañías condicionada al cumplimiento de una nueva exigencia. La CNMC obliga a FibraValencia a constituir en el plazo máximo de un mes una garantía de pago mediante aval.

Si no lo hace, Telefónica estará autorizada a romper el contrato y reclamar la retirada de los tendidos de la operadora valenciana o, en última instancia, desmontarlos ella misma y repercutirle el coste.

El conflicto se refiere al contrato MARCo que ambas compañías firmaron en mayo de 2021. Se trata de la oferta mayorista que permite a otros operadores utilizar infraestructuras físicas de Telefónica -como conductos, registros o postes- para desplegar sus propias redes de telecomunicaciones.

Impagos desde 2022

Los problemas comenzaron en octubre de 2022, cuando FibraValencia empezó a retrasarse en el pago de las facturas correspondientes a estos servicios.

Telefónica remitió durante los siguientes meses diversos requerimientos y, en julio de 2024, envió un burofax en el que reclamaba diez facturas pendientes acumuladas entre octubre de 2022 y mayo de 2024.

La cuantía total de la deuda ha sido declarada confidencial por la CNMC.

FibraValencia pidió entonces una solución para hacer frente a las cantidades pendientes y Telefónica propuso dividirlas en tres pagos durante septiembre, octubre y noviembre de 2024.

La operadora valenciana aceptó el calendario, pero no abonó ninguno de los importes dentro de los plazos acordados, según recoge la resolución consultada por Economía Digital.

Telefónica acabó llevando el asunto ante la CNMC en febrero de 2025.

Durante el procedimiento, FibraValencia fue pagando parte de las facturas, aunque incurrió posteriormente en nuevos impagos.

Telefónica acreditó ante el organismo regulador siete facturas pendientes correspondientes a diferentes momentos entre octubre de 2022 y octubre de 2025 y posteriormente comunicó otro impago relacionado con una factura de febrero de 2026.

Ante esta situación, la teleco reclamó poder resolver el contrato MARCo y desmontar los tendidos de FibraValencia, llegando a pedir que la operadora dispusiera de dos meses para retirarlos y que, si no lo hacía, pudiera encargarse la propia Telefónica con cargo a NFV.

La CNMC considera acreditados los retrasos y concluye que los impagos reiterados constituían un “grave incumplimiento” de una obligación esencial del contrato, suficiente en principio para facultar a Telefónica a extinguirlo.

El regulador también señala que determinadas facturas de mayor importe permanecieron sin pagar durante un periodo prolongado, provocando un perjuicio económico a Telefónica.

FibraValencia salda toda la deuda

La situación cambió durante la propia tramitación. FibraValencia comunicó en mayo de 2026 que había abonado las facturas pendientes y Telefónica confirmó posteriormente que había recibido los días 7 y 8 de mayo la totalidad de los importes adeudados.

En julio, la compañía también comunicó a la CNMC que NFV había satisfecho los intereses de demora y se encontraba al corriente de las últimas facturas emitidas.

Con la deuda ya saldada, la CNMC considera que desaparece la causa principal que justificaba autorizar la ruptura del contrato y el desmontaje de los tendidos.

En su decisión también pesa el efecto que tendría el corte sobre los abonados. FibraValencia afirmó durante el expediente que dispone de aproximadamente 10.000 usuarios repartidos entre once municipios y localidades de la Comunitat Valenciana que reciben sus servicios a través de infraestructura desplegada al amparo del acuerdo MARCo.

La CNMC concluye que la suspensión de los servicios mayoristas tendría “consecuencias desproporcionadas” para la continuidad de las telecomunicaciones que reciben esos clientes. Por ello, el organismo ha archivado la petición principal de Telefónica para resolver el contrato y desinstalar los tendidos.

Un mes para presentar un aval

El archivo no cierra completamente el conflicto. Telefónica reclamó también que FibraValencia constituyera una garantía para cubrir posibles impagos futuros y la CNMC le ha dado la razón en este punto.

El contrato permite exigir un aval cuando se hayan producido impagos injustificados en al menos dos facturas.

En este caso, la garantía reclamada por Telefónica equivale al importe mensual medio de los dos últimos meses facturados, aunque su cuantía concreta también figura como confidencial en el expediente.

FibraValencia dispone así de un mes desde la notificación de la resolución para formalizarla.

Si incumple ese plazo, Telefónica podrá resolver el contrato MARCo durante los dos meses siguientes y exigir a NFV que desinstale sus tendidos. Si la operadora no procede a retirarlos, Telefónica queda habilitada para hacerlo directamente con cargo a FibraValencia.

El expediente recoge también las discrepancias de FibraValencia sobre algunas de las facturas.

La compañía sostuvo que parte de los impagos se debieron a problemas para conocer el desglose de los conceptos y a diferencias sobre los costes de determinados trabajos de replanteo.

La CNMC considera que estas circunstancias no justificaban dejar de pagar reiteradamente las facturas, aunque Telefónica sí reconoció durante el procedimiento un error en uno de estos trabajos: había contabilizado más aperturas de registros de las que correspondían, lo que obliga a efectuar una devolución a NFV cuyo importe permanece confidencial.

Además, Telefónica comunicó al regulador que había detectado posibles ocupaciones irregulares de sus infraestructuras por parte de FibraValencia.

La CNMC no determina en esta resolución cuáles existen, pero obliga a las dos compañías a aplicar los procedimientos establecidos para identificar y regularizar las ocupaciones no autorizadas.

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