Vista área de Barcelona. El 70% de sus inmuebles tiene más de siete décadas de construcción. / ED-Archivo

Barcelona necesita reforzar la rehabilitación urbanística

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Barcelona debe apostar por la rehabilitación de sus inmuebles para mejorar su urbanismo, asegura el concejal Daniel Mòdol

Economía Digital

Vista área de Barcelona. El 70% de sus inmuebles tiene más de siete décadas de construcción. / ED-Archivo

Barcelona, 25 de marzo de 2017 (12:00 CET)

Barcelona no es una ciudad envejecida, pero sus inmuebles sí lo están: el 70% de las propiedades tienen más de 70 años, y dado que las limitaciones geográficas impiden que la ciudad pueda expandirse, la única solución pasa por la rehabilitación de las propiedades.

Así lo aseguró Daniel Mòdol, concejal de Arquitectura, Paisaje Urbano y Patrimonio del Ayuntamiento de Barcelona, en los desayunos del Club Inmobiliario de Esade Alumni –patrocinados por Anticipa Real Estate y CBRE-.

El concejal de Arquitectura ha destacado que el Plan de Rehabilitación Urbana -dotado de una inversión de 235 millones de euros- ya se está ejecutando y es una herramienta muy importante para desarrollar y regenerar la ciudad.

Para llevarlo a cabo, describió, la arquitectura urbana debe pasar por una política de rehabilitación con una mirada urbana y una cultura metropolitana. La colaboración público privada será fundamental para transformar el modelo de ciudad y afrontar los retos de su evolución, precisó.

Se debe buscar la conexión con los ciudadanos, dijo Mòdol

El concejal dijo que “existe una desconexión muy importante entre la ciudadanía y la ciudad”, y estimó que se debe generar un “sentimiento de colectividad” para que los ciudadanos sientan que el crecimiento de la ciudad “es un proyecto común”. Pero para lograrlo, dijo Modol, debe darse un cambio de escala que permita renovar la ciudad, y que ofrezca cada vez más servicios al ciudadano”.

Estas ideas coincidieron con la de Eduard Mendiluce, presidente del Club Inmobiliario de Esade Alumni, quien ha apuntado que “la colaboración público privada es clave en la concepción del plan estratégico de la ciudad para acercar a Barcelona al modelo europeo y convertirla en un polo de atracción de talento”.