El Gobierno cifra en ocho décimas el efecto de la guerra de Irán sobre el PIB y mantiene la previsión en el 2,2%
Rebaja el déficit al 1,6% para este año y adelanta un año, a 2026, su objetivo de situar la deuda por debajo del 100% del PIB
El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, durante un pleno en el Senado. Ricardo Rubio / Europa Press
El Gobierno ha decidido mantener su previsión de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) en el 2,2% para 2026, aunque ha advertido de que el impacto del conflicto en Oriente Medio puede alcanzar las ocho décimas, y ha recortado sus estimaciones para el déficit público hasta el 1,6% del PIB este año.
Tras la reunión del Consejo de Ministros, el vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha explicado en rueda de prensa el ‘Informe Anual de Progreso’, que cada Estado miembro debe remitir a Bruselas antes del 30 de abril en cumplimiento del nuevo marco de reglas fiscales.
El informe refleja el complejo contexto en el que se está moviendo la economía española en estos momentos, consecuencia, sobre todo, del shock energético que viene derivado de la guerra en Irán.
«En esta ocasión, la economía española se enfrenta a este shock desde una posición de mayor fortaleza, en términos económicos, en términos presupuestarios y también en términos energéticos», ha asegurado el titular de Economía.
En este contexto, el Ejecutivo ha decidido mantener, de momento, su previsión de crecimiento en el 2,2% para el año 2026, una estimación que está en el «rango prudente» de las proyecciones que han ido publicando diferentes instituciones, a la espera de que se reduzca la incertidumbre en las próximas semanas.
Esta incertidumbre lo que supone es que los principales analistas ahora mismo no están realizando previsiones, sino más bien escenarios asociados a una distinta evolución y sobre todo a un distinto punto final de la guerra, puesto que la duración de la misma es el principal factor de incertidumbre.
Cuerpo ha advertido, en este punto, la amplitud de las bandas de previsión dependiendo del escenario en términos de crecimiento del PIB este año. «Podríamos estar hablando de una afectación entre una décima u ocho décimas y esto a día de hoy, conforme avance el conflicto, puede que incluso estas bandas continúen ampliándose», ha advertido.
Un punto más de deflactor del PIB
Por su parte, la evolución del Índice de Precios al Consumo (IPC) hasta este mes de abril y la incorporación de los últimos datos ha supuesto que el Gobierno haya realizado un ajuste automático al alza de la inflación, en este caso a través del deflactor del PIB, para este año de un punto, desde el 2,1% al 3,1%.

En materia fiscal, la previsión para el cierre de 2026 del Gobierno ha bajado del 2,1% planteado en noviembre, al 1,6% previsto ahora –quitando los gastos específicos one-offs–.
Además, el Ejecutivo espera para el cierre del 2026 que la ratio de deuda pública rompa la barrera del 100% y se sitúe en el 99,3%, adelantando el objetivo de bajar por debajo del 100% un año, ya que estaba fijado para final de esta legislatura.
Cumplimiento con la regla de gasto europea
La evolución económica, presupuestaria y fiscal del país ha supuesto el cumplimiento de las reglas fiscales, que actualmente giran en torno al gasto.
En concreto, el gasto computable a efecto de las reglas fiscales europeas, registró un crecimiento del 4,5% en el año 2025, en línea con el máximo permitido por las reglas, «usando todos los mecanismos de flexibilidad existentes».
Además, en el conjunto acumulado del año 2024-2025, el gasto computable observado ha registrado un crecimiento del 8,8%, por debajo del máximo del 10,8% limitado por las reglas fiscales.