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Eloi Planes (Fluidra) reivindica en su primer discurso al frente del IEF la «visión a largo plazo» de las empresas familiares
El nuevo presidente del Instituto de la Empresa Familiar pide a España y Europa que "acompañen" a las empresas y generen confianza
El presidente del Instituto de las Empresas Familiares, Eloi Planes. Foto: Instituto de la Empresa Familiar.
El Instituto de la Empresa Familiar encara una nueva etapa, después de que el presidente de Fluidra, Eloi Planes, haya tomado el relevo al presidente de Estrella Galicia, Ignacio Rivera, al frente de la entidad. En sus primera palabras, ha reivindicado la visión a largo plazo de las empresas familiares en un momento cada vez más volátil.
«Las empresas familiares no pensamos en trimestres, apostamos por la estabilidad, la solidez y el propósito», ha remarcado. «Vivimos un momento exigente, en el que el mundo cambia muy rápido, donde las certezas se cuestionan, por eso debemos volver a los valores que permiten construir proyectos duraderos», ha señalado.
«Hemos demostrado capacidad de construir incluso en los momentos más difíciles«, ha apuntado, por ello, ha considerado que lo que las compañías necesitan es que España y Europa las «acompañe» y genere confianza y estabilidad. «Queremos ser parte activa de ese futuro, estaremos en los grandes retos», ha hecho hincapié.
Especial mención a su padre y a Miró
Planes ha confesado que asume el cargo con una mezcla de tres sentimientos: responsabilidad, agradecimiento e ilusión. También ha puesto de relieve el legado que deja atrás Ignacio Rivera al concluir su etapa en la presidencia de la entidad: «Dejas un instituto cohesionado, gracias por tu capacidad de hacer fácil lo difícil».

Planes, visiblemente emocionado, no ha podido evitar hacer referencia a la figura de su padre, fundador de Fluidra. «Mi padre nació en un pueblo de cien habitantes en los Pirineos, él era el noveno hijo de una familia de campesinos y, como no sería el heredero, se marchó a estudiar ingeniería a Barcelona, donde inició junto a algunos socios una aventura empresarial que con el paso de los años se convirtió en lo que hoy es Fluidra», ha relatado.
«Mi padre era una persona arraigada al territorio, las empresas familiares estamos profundamente arraigadas a nuestra tierra, pero tenemos una voluntad de llegar muy lejos», ha destacado en un discurso en el que ha combinado el castellano con el catalán. También ha querido dejar bien claro que la elección del escenario donde ha pronunciado sus primeras palabras como presidente, la Fundació Joan Miró, no es casual. «Tiene un gran simbolismo, Joan Miró supo construir una obra enraízada en la tierra y, a la vez, universal».
La Generalitat apela a la confianza
El conseller de la presidencia de la Generalitat de Catalunya, Albert Dalmau, ha querido lanzar un mensaje de confianza ante los empresarios. «Ninguna empresa familiar, ni ningún proyecto de país se ha construido jamás desde la desconfianza, el pesimismo o el esceptiscismo, males endémicos de nuestros tiempos», ha apuntado.
Dalmau, que ha acudido a la cita en sustitución del presidente de la Generalitat de Catalunya al encontrarse de viaje en Estados Unidos, ha enfatizado que detrás de las empresas familiares existe la visión de empresarios que han tenido la valentía de ponerlas en marcha y convertirlas en gigantes globales.

Así ha querido dedicar una especial mención a Carles Godó, consejero delegado de Grupo Godó, pero también al grupo de belleza Puig, cuyo presidente, Marc Puig, se encontraba en la primera fila del auditorio al ser uno de los socios de la entidad. Entre los asistentes también ha destacado la presencia del CEO de Acciona, José Manuel Entrecanales o la presidenta de Coca Cola Europacific Partners, Sol Daurella.
El complejo problema de la vivienda
Durante una mesa redonda que ha tenido lugar antes del discurso de Planes y que se ha centrado en abordar la crisis de vivienda, el socio responsable de ‘real state’ de Deloitte, Alberto Valls, ha señalado los ritmos de creación de hogares están triplicando la capacidad de fabricación de hogares por la inmigración, entre otros motivos. «Necesitamos fórmulas de colaboración público-privada que permitan poner a disposición de la ciudadanía un parque de viviendas de alquiler», ha explicado.
La directora de Inmobiliaria de Acciona, Mónica Rodríguez, ha coincidido con el diagnóstico de Valls. «La nota positiva es que existe un consenso en que hay un problema, un desajuste entre la oferta y la demanda», ha hecho hincapié y ha considerado que otro de los factores que ha agravado la situación es la llegada de trabajadores europeos que se desplazan a zonas vacacionales para trabajar.
Sin embargo, las declaraciones que han levantado mayor polvareda entre los asistentes han sido las del CEO de Colliers España y Portugal, Mikel Echavarren. «Vivimos los efectos de una política demencial de inmigración, no hay país que resista la entrada de 600.000 personas, hay un alud de demanda, un sistema que fabrica las viviendas que puede, una mano de obra que no existe y falta de suelo», ha concretado.
«El Gobierno es el campeón de la inseguridad jurídica, de cambiar las normas e insultar a los fondos de inversión, tenemos lo que nos hemos ganado, un déficit de viviendas monstruoso imposible de atajar», ha lamentado. Así, ha considerado que la solución al complicado momento que atraviesa la vivienda pasa por poner una «alfombra roja» para que quienes ya disponen de un inmueble lo saquen al mercado.