Santander, BBVA, Unicaja y CaixaBank aumentaron un 26% la concesión de hipotecas antes de la investigación de la CNMC
En un momento de incertidumbre hipotecaria, los gigantes bancarios españoles han optado por estrategias opuestas en esta materia. Ahora la CNMC les está investigando sin distinción
Los presidentes de Santander, BBVA, Unicaja y CaixaBank
Santander, BBVA, Unicaja y CaixaBank aumentaron hasta un 26% de media la concesión de hipotecas en el primer trimestre de 2026, meses antes de que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) les expedientara -junto a Bankinter y Sabadell– precisamente por sus estrategias hipotecarias, con las que supuestamente habrían aplicado prácticas contrarias a la competencia.
En un momento de incertidumbre y guerra hipotecaria, los gigantes bancarios españoles han optado por estrategias opuestas en esta materia. Mientras que Bankinter y Sabadell han apostado por reducir significativamente la concesión de préstamos para vivienda, Santander, BBVA, Unicaja y CaixaBank los han disparado este primer trimestre, con crecimientos de hasta el 44% interanuales en el caso del banco presidido por Ana Botín. Ahora la CNMC está investigando sus actuaciones sin distinción.
La mayor evolución trimestral la registró Santander, que durante los tres primeros meses del año elevó un 44% la concesión de hipotecas en España, al considerar que es un «buen negocio» en el que hay oportunidades de recuperar «cuota de mercado», según defendió Héctor Grisi, consejero delegado del Santander. Con esta evolución, el banco cántabro alcanzaría una cuota en España del 17%.
La mayor evolución trimestral la registró Santander, que durante los tres primeros meses del año elevó un 44% la concesión de hipotecas en España
A cierta distancia le sigue Unicaja, que en el mismo período decidió apostar por los préstamos hipotecarios y los aumentó un 27,8%, llegando a los 913 millones de euros canalizados a través de nuevos préstamos inmobiliarios a particulares.
BBVA y CaixaBank suben pero con prudencia
BBVA también ha aumentado la concesión de hipotecas, aunque lo ha hecho con menos ganas y reconociendo que mantiene la prudencia. Durante el primer trimestre aumentó un 21% la nueva producción en España; sin embargo, su consejero delegado, Onur Genç, reconoció ante los medios que el banco está «perdiendo cuota de mercado desde hace ya dos años» y no tiene planes, por ahora, de cambiar de rumbo.
El último gran banco que en esta guerra hipotecaria ha optado por seguir aumentando el préstamo ha sido CaixaBank, con subidas del 12% en la concesión de hipotecas , aunque, según reconocen los propios directivos, ya se están preparando para una desaceleración en los próximos meses.
En el lado totalmente opuesto, Sabadell y Bankinter han llevado a cabo una dura estrategia de recorte de hipotecas, con el argumento de que el mercado está «demasiado tensionado». En ambos casos, la reducción de las concesiones no solo ha sido bien acogida, sino que ha sido abiertamente deseada y buscada.
En concreto, Sabadell ha aplicado recortes en la concesión de hipotecas de un 24%. Por su parte, Bankinter fue más agresiva todavía con reducciones del 40%, al tiempo que su consejera delegada, Gloria Ortiz, descartó intensificar la actividad en hipotecas mientras no haya más paridad en los precios, porque «no se pueden construir carteras enteras deficitarias«.
CNMC investiga a Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter y Unicaja
En medio de esta guerra hipotecaria, que está dividiendo las estrategias de los bancos, la CNMC ha incoado un procedimiento sancionador contra Banco Santander, CaixaBank, BBVA, Sabadell, Bankinter y Unicaja por una posible práctica contraria a la competencia recogida en el artículo 1 de la Ley de Defensa de la Competencia y al artículo 101 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (S/0009/26), tal y como ha precisado el regulador en un comunicado.
El organismo ha explicado que se investiga la realización, por algunos de los directivos de estas entidades, de declaraciones públicas sobre la política comercial futura de los bancos relacionadas, en particular, con los tipos de interés de las hipotecas a tipo fijo.
En este sentido, la CNMC ha argumentado que tales declaraciones habrían permitido a las entidades del sector anticipar el comportamiento futuro de sus competidores, un hecho que estaría violando las buenas prácticas de la comisión.