easyJet concede una prórroga a Castlelake para presentar una oferta antes del 7 de agosto
La ampliación del plazo llega en un momento delicado para la 'low cost', que ha visto caer un 70% su beneficio trimestral por el encarecimiento del combustible y el impacto de la guerra en Oriente Próximo
Avión de easyJet. Foto: Soeren Stache/dpa
La aerolínea británica easyJet ha decidido conceder más tiempo a los dos fondos estadounidenses que luchan por su compra. El consejo de administración de la compañía ha ampliado hasta el próximo 7 de agosto el plazo para que Castlelake presente una oferta pública de adquisición (OPA), igualando así la fecha límite que ya tenía Apollo Management, con quien la empresa alcanzó un principio de acuerdo el pasado 10 de julio.
La decisión llega después de que Castlelake solicitara una prórroga al Comité de Adquisiciones y Fusiones del Reino Unido, que aceptó la extensión. Inicialmente, el fondo estaba obligado a mejorar su propuesta o retirarse de la operación el 3 de agosto.
Pese a la ampliación del calendario, el propio consejo de easyJet ha querido rebajar las expectativas sobre el desenlace de la operación. «No hay certeza de que se vaya a realizar una oferta en firme», ha señalado la compañía en referencia a Castlelake.
La carrera por hacerse con easyJet
Castlelake llegó a un acuerdo con la dirección de easyJet tras presentar una quinta propuesta valorada en 6,90 libras por acción. No obstante, la irrupción de Apollo, actual dueño del Atlético de Madrid, alteró el proceso al poner sobre la mesa una oferta de 7,15 libras por acción, superior a la presentada por el otro fondo, lo que abrió un nuevo escenario en la batalla por el control de la aerolínea.

Con la prórroga aprobada, ambos fondos de origen estadounidense dispondrán hasta las 17:00 horas del viernes 7 de agosto (hora de Londres) para confirmar si presentan una oferta definitiva o abandonan el proceso.
Cabe destacar que cualquiera de las dos operaciones afronta un obstáculo regulatorio. Tanto Castlelake como Apollo son fondos estadounidenses y, por tanto, no pueden hacerse con el control total de easyJet. La normativa británica y europea obliga a que las aerolíneas mantengan la mayoría de su propiedad y del control efectivo en manos de ciudadanos europeos o británicos para conservar sus derechos de operación, lo que obliga a cualquier comprador extracomunitario a buscar un socio que cumpla esos requisitos.
En el accionariado de easyJet sigue teniendo un peso determinante la familia de su fundador, Stelios Haji-Ioannou, que controla el 15,3% del capital, lo que la convierte en el principal accionista del grupo.
La guerra en Oriente Próximo pasa factura a las cuentas
La posible venta de easyJet coincide con un momento delicado para el sector desde el punto de vista financiero. La aerolínea ha reconocido el fuerte impacto que está teniendo el conflicto en Oriente Próximo, tanto por el incremento del precio del combustible como por la ralentización de la demanda en algunas rutas.
Durante su tercer trimestre fiscal, easyJet registró un desplome del 70% en su beneficio, afectada por unos costes operativos muy superiores. Solo la factura del combustible aumentó un 13%, lo que supuso 105 millones de libras adicionales (unos 123 millones de euros al cambio) debido al encarecimiento del combustible no cubierto mediante coberturas financieras.

Pese al deterioro de los resultados, la compañía mantiene una visión más optimista para el conjunto del ejercicio 2026. La dirección prevé que la capacidad aumente alrededor de un 6% interanual, mientras que el número de asientos crecerá aproximadamente un 3%, confiando en que la mejora de la demanda y la expansión de la red permitan suavizar el impacto del encarecimiento de los costes.