Castlelake se retira de la puja por easyJet y despeja el camino a Apollo

El fondo estadounidense renuncia a mejorar su oferta de 6.420 millones y deja a Apollo como único aspirante

Aviones de Easy Jet. Foto:Easyjet.com

Aviones de Easy Jet. Foto: Easyjet.com

La batalla por el control de la aerolínea británica easyJet llega a su fin. El fondo estadounidense Castlelake ha decidido retirar su candidatura y no mejorar su última oferta por la ‘low cost’, una decisión que deja el camino despejado a Apollo Global Management, que ya había presentado la propuesta económica más elevada.

Esta decisión pone fin a varios meses de competencia entre ambos inversores americanos y supone un giro respecto a la situación de hace apenas unos días, cuando el consejo de administración de easyJet decidió conceder más tiempo a Castlelake para intentar igualar o superar la oferta rival.

De acuerdo con Bloomberg, la gestora comunicó este jueves que, pese a mostrarse «muy agradecida por la colaboración constructiva con el consejo de administración y el equipo directivo de EasyJet», no elevará su propuesta.

De esta manera, abandona definitivamente una operación en la que llegó a presentar cinco ofertas sucesivas, culminadas con una propuesta de 6,90 libras por acción, valorada en unos 6.420 millones de euros.

La Bolsa reaccionó de inmediato al anuncio. Las acciones de easyJet han llegado a subir un 4,1% tras haber registrado previamente un desplome de hasta el 9,7%.

EasyJet dio una última oportunidad a Castlelake

La retirada llega después de que easyJet ampliara hasta el 7 de agosto el plazo para que Castlelake decidiera si formalizaba una oferta vinculante, igualando así la fecha límite de la que ya disponía Apollo, el fondo dueño del Atlético de Madrid.

Batalla por easyJet
Apollo da un golpe sobre la mesa y desbanca a Castlelake. Foto: Economía Digital

La prórroga fue solicitada por el propio fondo al Comité de Adquisiciones y Fusiones del Reino Unido, que dio luz verde a la extensión. En un inicio, Castlelake estaba obligado a mejorar su propuesta o abandonar la operación el 3 de agosto, pero el regulador permitió retrasar esa decisión cuatro días más.

Pese al margen adicional, el consejo de la aerolínea ya rebajó las expectativas y advirtió al mercado de que «no había certeza de que se fuera a presentar una oferta en firme». Finalmente, el fondo ha optado por retirarse.

Apollo toma el control de la operación

La entrada de Apollo en la operación cambió completamente el proceso. Castlelake había conseguido inicialmente el respaldo del consejo tras presentar una quinta oferta de 6,90 libras por acción, pero la irrupción del otro gigante americano alteró la batalla con una propuesta de 7,15 libras por título, suficiente para convertirse en la oferta preferida por la aerolínea.

La renuncia de su rival deja ahora a Apollo como único aspirante para hacerse con la ‘low cost’ británica, aunque todavía deberá presentar una oferta definitiva para cerrar la adquisición.

No obstante, la operación no está exenta de dificultades. Apollo es un fondo estadounidense y la legislación británica y europea impide que una aerolínea pierda el control efectivo europeo o británico si quiere conservar sus licencias y derechos de operación. Esto obligará al comprador a diseñar una estructura societaria que garantice el cumplimiento de esos requisitos regulatorios.

easyjet avión
Avión de easyJet. Foto: Soeren Stache/dpa

Además, el accionariado de easyJet mantiene un núcleo duro de control. La familia de su fundador, Stelios Haji-Ioannou, conserva un 15,3% del capital, lo que la convierte en el principal accionista individual de la compañía.

La operación llega en un momento delicado para easyJet

La posible adquisición coincide con uno de los momentos más delicados para easyJet desde el punto de vista financiero. La compañía reconoció que la guerra en Oriente Próximo ha disparado sus costes operativos por el encarecimiento del combustible y una menor demanda en determinados destinos.

Durante su tercer trimestre fiscal, el beneficio de easyJet se desplomó un 70%, mientras que la factura del combustible aumentó un 13%, lo que supuso un sobrecoste de 105 millones de libras (unos 123 millones de euros al cambio) por el mayor precio del queroseno no cubierto mediante instrumentos de cobertura.

A pesar del deterioro de los resultados, la compañía mantiene sus previsiones para 2026. La compañía espera incrementar su capacidad aproximadamente un 6% y elevar un 3% el número de asientos ofertados, confiando en que la mejora de la demanda y la expansión de su red compensen parte del aumento de los costes operativos.

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