Iberdrola compra la principal distribuidora eléctrica de Finlandia por 2.000 millones
Con esta operación espera incrementar sus resultados un 7% anual con inversiones de entre 200 y 300 millones
Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola
Iberdrola compra la principal distribuidora eléctrica de Finlandia por unos 2.000 millones de euros. La compañía que preside Ignacio Sánchez Galán adquiere el 80% del grupo Caruna para expandir su negocio de redes internacional y espera crecer un 7% anual gracias a esta operación.
La valoración atribuida al 100 % del Grupo Caruna, en términos de valor de empresa, incluyendo la deuda financiera neta, es de aproximadamente 5.000 millones de euros.
Iberdrola desembolsará 2.014 millones de euros por el 80% de su capital social, compuesto por un pago de unos 1.014 millones de euros en la fecha de consumación de la operación y un pago diferido de 1.000 millones de euros, aproximadamente, que se abonará en los 30 meses siguientes al cierre, sujeto a los ajustes habituales en este tipo de operaciones.
Por su parte, los fondos de pensiones nórdicos AMF y Elo mantendrán su participación actual del 20%. Se trata de una megaoperación para la eléctrica española, con la que pasará a controlar el mayor operador de distribución eléctrica finlandés.
Caruna presta servicio a un millón y medio de personas, más del 20% de la población finlandesa, y cuenta con una red de aproximadamente 89.000 kilómetros, soterrados en un 67%.
La empresa opera, a través de dos concesiones de distribución, en el área que rodea el centro de Helsinki y en la región de Joensuu –con una fuerte actividad industrial y una creciente demanda asociada a nuevos centros de datos, además de desarrollos residenciales–, así como en otras zonas del oeste y el nordeste del país.
Iberdrola espera incrementar sus resultados un 7% anual
La adquisición, unida a la reciente desinversión de centrales térmicas en México, refuerza la estrategia de Iberdrola de centrar sus inversiones en el negocio de redes en mercados estables y con regímenes regulatorios atractivos.
En esta línea, la compañía recuerda que Finlandia cuenta con una calificación crediticia AA+ y un marco regulatorio vigente hasta 2031 que ofrece una rentabilidad sobre fondos propios de alrededor del 8%.
Iberdrola espera incrementar sus resultados alrededor de un 7% anual en los próximos años, con inversiones de entre 200 y 300 millones anuales para reforzar y digitalizar su red eléctrica en contexto de fuerte crecimiento de la capacidad renovable1.
Estas inversiones podrían aumentar a futuro por el crecimiento de la demanda, la electrificación de la economía, la expansión de los centros de datos y el desarrollo de infraestructuras de transporte de electricidad, habilitado para las distribuidoras por la regulación finlandesa desde principios de 2026.
El cierre de la adquisición está previsto para el primer trimestre de 2027, sujeto a la obtención de las autorizaciones regulatorias habituales en este tipo de operaciones.
El presidente ejecutivo de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, ha señalado que “Esta operación refuerza nuestra apuesta estratégica por las redes eléctricas como infraestructuras esenciales para impulsar la seguridad energética, la autosuficiencia y la competitividad».