Actualizado
Los grandes fondos se preparan para seducir a los nuevos millonarios de las OPVs de Anthropic y OpenAI
Los gigantes de la gestión patrimonial están reduciendo comisiones, contratando asesores en Silicon Valley y flexibilizando los requisitos de entrada para ganarse a futuros clientes
Los logos de Anthropic y Open AI
La carrera de la Inteligencia Artificial (IA) ya no se libra únicamente entre las grandes tecnológicas. En este contexto, las gestoras de patrimonio han comenzado a mover ficha para hacerse con una parte del flujo de dinero que pueden generar las OPVs de OpenAI y Anthropic, según apuntan distintas fuentes.
Nadie quiere perder su parte del pastel, y por ello, los grandes grupos de gestión patrimonial están reduciendo comisiones, contratando asesores en Silicon Valley y flexibilizando los requisitos de entrada para intentar ganarse a estos futuros clientes, antes incluso de que lleguen a tener el dinero.
Entre los participantes en esta carrera se encuentran firmas como Morgan Stanley, que, según señala Financial Times, ya registró enormes beneficios con la salida a Bolsa de SpaceX.
Durante el último trimestre, su división de gestión patrimonial ha captado más de 74.000 millones de dólares en nuevos activos procedentes de estrenos en Bolsa, después de la histórica salida de SpaceX.
Buena parte de esta cifra se debe a la gestión de los planes de participación accionaria para empleados de la compañía de Elon Musk. Ahora, la banca privada quiere trasladar ese éxito a OpenAI y Anthropic.
El potencial de OpenAI y Anthropic
El potencial de las próximas salidas a Bolsa, que serán el siguiente paso de una oleada de estrenos, es enorme. OpenAI distribuyó cerca de 11.000 millones de dólares en remuneración mediante acciones entre 2024 y 2025, según sus estados financieros, el séptimo puesto entre las empresas cotizadas estadounidenses por remuneración total en acciones a sus empleados.
Por otro lado, algunos inversores ya sitúan la posible valoración de Anthropic en torno a los 2 billones de dólares, una cifra que convertiría su estreno en uno de los mayores de la historia y que dejará pequeña la de SpaceX.
Aparte de Morgan Stanley, en esta carrera para conquistar a los nuevos millonarios están colándose otras firmas. Choreo, por ejemplo, acordó una comisión inferior al 0,5% con más de un centenar de empleados y antiguos trabajadores de SpaceX que negociaron conjuntamente antes de la OPV.
Mariner Wealth Advisors también está reduciendo sus tarifas cuando consigue alcanzar una masa crítica de clientes procedentes de una misma compañía. Algunas firmas están incluso eliminando los mínimos de patrimonio exigidos para abrir una cuenta.
En todos los casos, las miradas están puestas en el largo plazo, aceptando menos ingresos en un primer momento.
La gran mayoría de los trabajadores de OpenAI y Anthropic todavía no disponen de grandes cantidades de efectivo, ya que buena parte de su patrimonio está vinculada a acciones que continúan siendo ilíquidas. Los asesores están dispuestos a asumir ese coste porque esperan que después de las OPV sus clientes dispongan de fortunas millonarias.
Para esta tarea a contrarreloj, las grandes compañías están incorporando asesores en el área de San Francisco para acercarse a los trabajadores de las compañías de IA. Lo hacen no solo para gestionar el dinero tras la OPV, sino también para adaptarse a las necesidades específicas de los nuevos millonarios.
Además, algunas firmas han comenzado a ofrecer servicios propios de los family offices a clientes que todavía no alcanzarían los niveles de patrimonio exigidos habitualmente.
Anthropic dejará pequeña a SpaceX
Esta batalla por conquistar a nuevos ricos se produce en un momento de gran actividad para el sector bursátil. Anthropic está preparando su salto a Wall Street con una valoración que rondará los 2 billones de dólares. Será la mayor OPV de la historia y dejará pequeño el estreno en el parqué de SpaceX, de Elon Musk.
La compañía responsable de Claude y Mithos quiere aprovechar la fiebre por la inteligencia artificial para dar la gran campanada el próximo otoño con una valoración estratosférica que superará los 1,7 billones de dólares en los que salió a cotizar SpaceX.
OpenAI ha confirmado de igual manera que ha iniciado de forma confidencial los trámites ante la SEC para preparar su propia salida a bolsa.