Santander y Acciona alertan a la UE del deterioro de la inversión europea en Brasil
Once entidades advirtieron de que los grupos europeos están "perdiendo terreno en sectores en los que tradicionalmente habían mantenido una fuerte presencia"
José Manuel Entrecanales, presidente ejecutivo y CEO de Acciona, y Ana Botín, presidenta de Santander
Once empresas europeas -entre ellas Santander o Acciona- se reunieron en Sao Paulo (Brasil) con representantes de la Comisión Europea (CE) en una cumbre ‘secreta’ para trasladar su preocupación por el deterioro y la pérdida de peso del negocio europeo en Brasil, uno de los principales mercados de inversión de las compañías del continente.
Según ha podido saber Economía Digital, en base a la documentación del portal de Transparencia de la CE, el pasado 19 de junio el comisario de Asociaciones Internacionales, Jozef Síkela, convocó en la capital brasileña a las españolas Santander y Acciona, junto a Enel, Siemens, CMA CGM, Engie y Maersk, entre otras, a un almuerzo de trabajo con directores generales y jefes de oficina del sector financiero y de empresas privadas de la UE.
Durante el encuentro, las entidades advirtieron de que los grupos europeos están «perdiendo terreno en sectores en los que tradicionalmente habían mantenido una fuerte presencia».
A la reunión también asistieron Riccardo Rossi y Vojtech Srnka, miembros del gabinete de Síkela, al igual que varios representantes del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y del EDFI MC, la entidad de gestión de activos y fondos de impacto creada por la Asociación Europea de Instituciones Financieras de Desarrollo (EDFI).

El diagnóstico trasladado a Bruselas es relevante por el peso que todavía conserva Europa en la economía brasileña. Según los datos que trasladaron las compañías participantes, la Unión Europea sigue representando alrededor del 50% de la inversión extranjera directa en Brasil.
Pese a este liderazgo, los actores europeos han detectado un retroceso del negocio, y han pedido a la UE tomar decisiones que ayuden a recuperar posiciones.
Durante la reunión, la CE defendió la necesidad de utilizar financiación pública para movilizar inversión privada europea, además de una mayor coordinación política para hacer frente a la fragmentación de la presencia europea en el país.
El encuentro se enmarca en un momento clave para la UE, pues el organismo trata de reforzar su presencia económica en Brasil. En este contexto, Síkela presentó el Global Gateway Investment Hub, una iniciativa destinada a canalizar y coordinar inversiones europeas.
La Comisión considera que este tipo de instrumentos pueden servir para dar mayor capacidad de acción conjunta a las empresas europeas y facilitar su acceso a grandes oportunidades de inversión.

Santander y el resto de empresas piden más coordinación a Bruselas
Las compañías participantes reclamaron al comisario Síkela que la UE defina con mayor claridad cuáles son sus prioridades estratégicas en Brasil y que refuerce la posición conjunta de las empresas europeas.
También pidieron que la coordinación entre Bruselas y el sector privado se produzca antes, cuando todavía se están identificando y diseñando las oportunidades de inversión.
Los asistentes descartaron, en cualquier caso, que la disponibilidad de financiación comercial sea actualmente el principal obstáculo para desarrollar nuevos proyectos, «dada la disponibilidad de la banca comercial».
Según las actas, las empresas pidieron instrumentos más innovadores que permitan competir en mejores condiciones por grandes proyectos. Entre las fórmulas mencionadas figuran los acuerdos de compra a largo plazo (offtake agreements) y los contratos por diferencia (contracts for difference).

«El debate confirmó el gran interés del sector privado europeo por Brasil, pero también la percepción de que Europa está perdiendo terreno estratégico ante la falta de prioridades más claras, una coordinación más temprana y un compromiso político más firme. De cara al futuro, la iniciativa ‘Global Gateway’ podría aportar valor añadido mediante un posicionamiento colectivo más definido, una coordinación más eficaz del «Equipo Europa» y un apoyo específico en sectores en los que las empresas europeas se enfrentan a una competencia cada vez mayor», concluyen desde la UE.