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Wallbox deja de fabricar cargadores en EEUU y concentra toda la producción en Barcelona
La empresa centraliza su actividad en la planta de la Zona Franca para ganar en eficiencia y abaratar costes
Fachada de la sede de Wallbox en Barcelona. Europa Press
La semana pasada parte de la cúpula ejecutiva de Wallbox acudió a la fábrica de cargadores de Arlington (Texas, Estados Unidos) para comunicar a la plantilla que quedaba en las instalaciones el cierre de la producción. La decisión, que se ejecuta tras el duro proceso de reestructuración de la deuda con la banca, es trasladar lo que quedaba en esas instalaciones a Barcelona. El repliegue en EEUU implicará el despido de una decena de personas, según ha avanzado el blog Ecotechers.
La fábrica de Texas «continuará operativa y reforzará principalmente su función como hub de servicio y logística para Norteamérica, manteniendo también otros equipos y funciones de la compañía en EEUU», han asegurado desde Wallbox.
En 2022, la empresa hizo una apuesta por fabricar in situ sus cargadores domésticos para el mercado estadounidense. Lo hizo con la idea de reducir los costes operativos de producir en Europa para luego exportar las soluciones de carga hasta el otro lado del Atlántico. Para ello, invirtió unos 70 millones de dólares en la construcción de unas instalaciones de unos 12.000 metros en Arlington.
La empresa de cargadores para coches eléctricos, que busca ganar en eficiencia y abaratar costes, tiene previsto contratar personal en Barcelona para responder a la demanda de producción del mercado norteamericano.
Hace unos meses, la planta catalana ya absorbió el montaje de los cargadores para el hogar ensamblados hasta entonces en Canadá. Wallbox opera otras dos fábricas en Alemania y Marruecos.
Los resultados de Wallbox demuestran que la compañía sigue lejos de la rentabilidad a pesar de los esfuerzos por reducir las pérdidas. En el 2025, la firma cerró el ejercicio con un resultado neto negativo de 103 millones de euros, pese a que redujo en un 32% las pérdidas en comparación con el año anterior. Las ventas también cayeron un 11% hasta los 145,1 millones.