700 representantes de la empresa familiar, a expensas de la reflexión de Pedro Sánchez
Pedro Sánchez se ha comprometido a inaugurar el lunes el congreso nacional que celebra en Madrid el potente lobby de la empresa familiar española, al que asistirán más de 700 personas.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la clausura de la Asamblea Anual de socios del Instituto de la Empresa Familiar, en 2024. Foto: EFE/ Chema Moya
Pedro Sánchez mantiene a unos 700 representantes de las mayores empresas familiares de España a expensas de su reflexión, de la decisión que tome este fin de semana sobre un posible adelanto electoral, tras el fracaso el viernes en el Congreso de los decretos de vivienda.
El lunes está previsto que Sánchez inaugure el congreso nacional que celebra en Madrid el potente lobby de la empresa familiar española, el Instituto de la Empresa Familiar, que representa los intereses de compañías como El Corte Inglés, Acciona, Mercadona, Inditex o Mango, entre otras muchas.
Habitualmente es el Rey la personalidad que inaugura, año tras año, los congresos nacionales del IEF. Pero en esta ocasión, por problemas de agenda del rey Felipe VI, será Pedro Sánchez quien se encargue de ello.

Las medidas de seguridad impuestas ante la inaguración de Sánchez son similares a las impuestas con motivo de la presencia del Rey, entre otras la obligatoriedad, al menos a la prensa, de entrar en el recinto con una hora de antelación a la inauguración, prevista para las nueve y media de la mañana del lunes.
Para el IEF, la presencia de Sánchez en el XXIX Congreso Nacional de la Empresa Familiar es todo un hito, tras varios años de desavenencias.
Uno de los primeros actos empresariales a los que acudió Pedro Sánchez tras desalojar, en 2018, a Mariano Rajoy de la Moncloa moción de censura mediante, fue el congreso nacional que celebró el IEF en Valencia.
El recibimiento entonces de los empresarios a Sánchez fue distante; nada que ver con el entusiasmo con el que los asistentes a ese congreso acogieron la intervención del que fuera líder del PP, Pablo Casado.
Isabel Díaz Ayuso finalmente no podrá asistir a la clausura del congreso del IEF
Desde entonces, Sánchez ha evitado a la empresa familiar española, a pesar del peso que estas compañías tienen en la economía nacional.
Año tras año la organización ha ido invitando al Presidente del Gobierno a su congreso nacional, pero finalmente ha sido un Ministro quien ha acudido en su lugar.
En 2024 hubo un primer acercamiento. El Presidente clausuró la Asamblea Anual de Socios que el Instituto de la Empresa Familiar celebró entonces en Madrid, con un discurso en el que pidió a los empresarios elevar los salarios (no parece que le hayan hecho mucho caso).
Por todo ello, la inauguración el lunes por parte de Pedro Sánchez del congreso que celebra en la capital el poderoso lobby, presidido ahora por Eloy Planes (presidente de Fluidra), es de especial relevancia. Y más aún tras lo acontecido el viernes en el Congreso de los Diputados y la posibilidad de un adelanto electoral.
Sánchez, elecciones e IEF
El Presidente comprometió su asistencia al congreso del IEF hace unas semanas, pero ahora, si decidiera adelantar las elecciones, quizá optara por suspender los actos previstos para este lunes.
O todo lo contrario, quizá llegue a la conclusión de que no hay mejor escenario para explicar el adelanto electoral que el congreso de la empresa familiar e ir calentando motores ante unos 700 representantes de algunas de las mayores compañías españolas.
La organización del congreso del IEF, en todo caso, trabajaba el viernes hasta altas horas a todo rendimiento dando por hecho que Sánchez inaugurará el lunes el congreso, aun siendo consciente de que todo podría cambiar a última hora.
Pero hay algo que la organización difícilmente podrá controlar, la reacción de los asistentes.
El ambiente no puede estar más caldeado.
Con la acampada de Sol a unos dos kilómetros de donde se reúne la empresa familiar; con la tensión en Ceuta; con las patronales empresariales escandalizadas por la política gubernamental; con la industria clamando por los altos precios de la energía; con los salarios estancados y la inflación en el 5%; con empresarios como Amancio Ortega o Juan Roig habiendo aguantando ataques directos y descalificaciones de miembros del Gobierno; con los hombres de confianza de Sánchez en la cárcel o camino de ella; con las joyas de Zapatero; con rumores insistentes que corren por la capital sobre próximas revelaciones del caso Pegasus…
Ante todo ello, está por ver el recibimiento que los 700 representantes de la empresa familiar española harían al Presidente del Gobierno en caso de que este inaugure el congreso el lunes, como está previsto.
Quien finalmente no acudirá será Isabel Díaz Ayuso, por problemas de agenda. La organización había programado el acto de clausura con la Presidenta de la Comunidad de Madrid, pero la asistencia estaba por confirmar.