Persán y Azvi, dos de los gigantes familiares de Sevilla, plantean su expansión en Latinoamérica

El grupo químico proyecta su aterrizaje en Colombia y México con la marca blanca, mientras que la constructora explora licitaciones en Perú

Juan Moya, vicepresidente de Persán.

Juan Moya, vicepresidente de Persán. Imagen: AAEF

Las corporaciones sevillanas Persán y Azvi han fijado el continente americano como el próximo gran objetivo de sus estrategias corporativas a medio plazo. Los máximos representantes de ambas compañías han coincidido en la necesidad de diversificar mercados, buscar alianzas locales y ganar dimensión empresarial para continuar su senda de crecimiento.

Así lo han expuesto durante la jornada ‘El valor de los datos: radiografía de la empresa familiar en Andalucía’, organizada por la Asociación Andaluza de Empresas Familiares (AAEF) en Sevilla, donde han desgranado sus respectivas hojas de ruta para dar un nuevo salto transatlántico.

Para la firma química Persán, la internacionalización pasa por expandirse fuera del continente europeo, donde en la actualidad concentra el 91% de su mercado. Esta situación se ha intensificado especialmente tras la adquisición de la compañía Mibelle.

En este sentido, el vicepresidente del grupo, Juan Moya, ha señalado que el inminente reto de la firma es «trabajar en otro huso horario». El objetivo de Persán consiste en exportar su modelo de especialización en el sector de la marca de distribuidor a diferentes países de América Latina.

«Es un fenómeno que ya ha explotado en Colombia, donde el 30 % de las ventas ‘retail’ son marcas del distribuidor, y que parece que se empieza a ver, incipientemente, en México», ha detallado Moya. En este sentido, ha remarcado la utilidad de acudir a estos nuevos mercados acompañados de socios sobre el terreno para acelerar los tiempos de implantación.

Azvi prepara el terreno en Perú

Por su parte, el grupo constructor Azvi, que ya cuenta con una sólida trayectoria al otro lado del océano en países como Chile y México, busca abrir nuevos frentes de licitación pública y privada, concretamente en Perú.

El presidente de la corporación, Manuel Contreras, ha revelado su interés por expandirse al mercado andino tras consolidar adjudicaciones en el norte de Europa, como el avance a la segunda fase de un proyecto de tranvía en Suecia, valorado en 600 millones de euros.

En el centro, Manuel Contreras, presidente del grupo Azvi.
En el centro, Manuel Contreras, presidente del grupo Azvi. Imagen: AAEF

En clave latinoamericana, el directivo ha apuntado directamente a esta nueva geografía por contar con el apoyo expreso de Keiko Fujimori, la futura presidenta del Gobierno: «Perú siempre ha sido para mí una quimera». Y ha añadido que se trata de «un país con una capacidad enorme».

Necesidad de crecimiento

Durante el encuentro, ambos ejecutivos han argumentado que el modelo de empresa familiar ofrece ventajas competitivas a la hora de abordar su expansión frente a las grandes corporaciones cotizadas. Contreras ha destacado la agilidad en la toma de decisiones y el valor de los acuerdos directos como factores diferenciales: «Tenemos más visibilidad y la capacidad de llegar más rápido a la cabeza de las empresas».

En esta misma línea, desde Persán, Juan Moya ha reivindicado la necesidad de abandonar los complejos históricos al salir al exterior: «Tenemos que quitarnos ese estigma de que somos andalucitos, porque somos grandes empresarios y grandes emprendedores».

Más allá de la expansión geográfica, el debate institucional ha puesto el foco en uno de los principales déficits estructurales de la economía regional: la falta de dimensión empresarial. Tanto Contreras como Moya han advertido de que el reducido tamaño es un lastre que pone en riesgo la supervivencia a largo plazo, la atracción de talento y la sucesión generacional.

Para atajar esta debilidad, la Asociación Andaluza de la Empresa Familiar (AAEF) ha iniciado los trabajos con la Junta de Andalucía para redactar una normativa autonómica específica.

El 92% de las empresas andaluzas son familiares

Estas reclamaciones del sector empresarial se apoyan en los datos del primer estudio regional presentado durante el acto por la AAEF y Unicaja. El informe constata que este modelo societario es la verdadera columna vertebral del tejido productivo del territorio, representando el 92,3 % del total de las compañías andaluzas.

Estas firmas, que suman unas 230.000 sociedades y equivalen al 16% del tejido español, son el principal motor macroeconómico de Andalucía: generan el 78,4% del empleo empresarial y aportan el 77,4% del Valor Añadido Bruto (VAB) autonómico.

Además, el documento desmonta el paradigma de que estas empresas se limitan al entorno de las pymes, ya que 6 de cada 10 compañías con más de 250 trabajadores en Andalucía mantienen su carácter familiar, destacando además por presentar menores niveles de endeudamiento y mayores ratios de rentabilidad.

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