Unicaja tantea un acuerdo con WiZink Bank para explorar una operación corporativa
La entidad ha confirmado a la CNMV el análisis preliminar, asesorada por PwC y Uría Menéndez, aunque no ha adoptado ninguna decisión definitiva
Isidro Rubiales, CEO de Unicaja, frente a la sede de WiZink Bank en Madrid.
Unicaja Banco ha comunicado este lunes el inicio de análisis preliminares para explorar un potencial acuerdo con la entidad financiera WiZink Bank.
La sociedad ha remitido esta información privilegiada de conformidad con el artículo 226 de la Ley de los Mercados de Valores y Servicios de Inversión, como respuesta oficial a las diversas informaciones aparecidas en los medios de comunicación a lo largo de la jornada.
Para llevar a cabo este proceso de evaluación técnica, el banco se ha apoyado en los servicios de PricewaterhouseCoopers (PwC) como asesor financiero y en el despacho Uría Menéndez para las cuestiones de carácter legal.
La dirección ha aclarado que estas conversaciones con WiZink Bank se están desarrollando con el conocimiento previo del Consejo de Administración y se enmarcan de manera directa dentro del perímetro de su actual plan estratégico. No obstante, Unicaja ha subrayado de forma tajante que no existe un acuerdo definido y que, hasta la fecha, no se ha adoptado ninguna decisión definitiva respecto a la materialización de la operación.
En su comunicación, el banco ha recalcado también que examina de manera regular potenciales oportunidades de inversión u operaciones corporativas que puedan resultar de interés y generar valor para la totalidad de sus accionistas.
Cambio de rumbo en Unicaja
Este movimiento en el mercado ha supuesto un cambio de escenario respecto a las previsiones que la cúpula directiva del banco mantenía a finales del pasado año. En noviembre de 2025, el presidente de la entidad, José Sevilla, había descartado la posibilidad de acometer nuevas integraciones en el corto plazo.

En ese momento, Sevilla pronosticó que el sector bancario entraría en un periodo de tranquilidad tras los movimientos generados por el acercamiento entre BBVA y Banco Sabadell. La prioridad de Unicaja se centraba entonces en desarrollar su propia hoja de ruta de manera autónoma, si bien el directivo ya adelantó que los resultados orgánicos del banco terminarían atrayendo de manera natural el interés de nuevos actores.
Tras un 2025 de crecimiento financiero
La apertura a esta potencial operación inorgánica se ha materializado en un contexto de solvencia financiera para el banco. La entidad cerró el primer ejercicio de su plan estratégico 2025-2027 superando sus propias proyecciones iniciales. Unicaja finalizó el año 2025 con un beneficio neto de 632 millones de euros, lo que representó un incremento interanual del 10,3%.
En paralelo, la rentabilidad sobre el capital tangible (RoTE) ajustada se situó en el 12,1%, rebasando en más de 200 puntos básicos el objetivo del 10% fijado en un primer momento.
El dinamismo comercial de la entidad ha posibilitado además una alta generación de capital, situando la ratio de máxima calidad (CET1) en el 16% al cierre de 2025. Este nivel de solvencia afloró un exceso de capital estimado en unos 2.200 millones de euros, un margen de maniobra que abría precisamente la puerta a la realización de adquisiciones estratégicas en el sector.
El cumplimiento anticipado de los parámetros financieros permitió, por otro lado, elevar la previsión de beneficio neto acumulado para el trienio hasta los 1.900 millones de euros y mejorar la política de dividendos.
Junto a la posición de capital, Unicaja también logró revertir durante 2025 su dinámica crediticia. Tras registrar caídas del 9% y del 4% en la cartera de crédito durante 2023 y 2024, el banco experimentó un punto de inflexión, logrando un crecimiento positivo del 2% en este apartado.
Esta recuperación se fundamentó en un aumento del 40% en las formalizaciones del sector privado, focalizando los esfuerzos en el tejido empresarial y, de manera muy específica, en el segmento de consumo.