La familia Piñar blinda Elmya frente a terceros ante su inversión millonaria en centros de datos

El grupo andaluz exige la separación de bienes a los cónyuges de los socios, en paralelo a su entrada en el mercado tecnológico y un objetivo de facturación de 500 millones

Instalaciones de Elmya en Sevilla.

Instalaciones de Elmya en Sevilla. Imagen: Google Street View

La sociedad matriz del grupo energético Elmya, Elmya Holdco S.L., ha modificado sus estatutos sociales para blindar el control accionarial de la compañía frente a terceros.

Este blindaje, publicado recientemente en el Boletín Oficial del Registro Mercantil, coincide con un plan de expansión más ambicioso: la construcción de 9 centros de datos en España y su salto al mercado de Estados Unidos.

En la práctica, la empresa ha reescrito el artículo 9 de sus estatutos para endurecer quién puede entrar en su capital. A partir de ahora, los socios solo podrán traspasar sus acciones libremente a otros socios, a sus padres o a sus hijos.

Además, se añade la condición de que, si la persona que recibe las acciones está casada, su matrimonio debe regirse por la separación de bienes.

Por otro lado, si un accionista quiere vender su participación en Elmya a alguien ajeno a la empresa, los actuales dueños o la propia matriz tendrán prioridad absoluta para comprarlas.

En ese caso, el vendedor tendrá que avisar con 90 días de antelación, revelando la identidad del comprador potencial, el precio y las condiciones exactas de la oferta. Durante ese tiempo, el resto de socios podrá agruparse para igualar la propuesta y retener las acciones. Si se tratara de una donación y no hubiera acuerdo económico, un experto del Registro Mercantil fijará su valor.

Cortafuegos ante herencias y embargos

Este escudo defensivo también cubre situaciones imprevistas en Elmya. Por ejemplo, si un accionista fallece y deja su participación a alguien que no sea un descendiente directo, los demás socios tendrán derecho a recomprarla.

Y el muro se levanta también ante la justicia, ya que, si a un socio le embargan o le subastan sus títulos, la empresa tiene el poder de adquirirlos por un precio justo para apartar cualquier riesgo que salpique a la matriz.

Al aprobarse unas reglas tan restrictivas, la normativa obliga a abrir una puerta de salida. Por ello, aquellos accionistas que hayan votado en contra de este blindaje societario disponen de un mes para liquidar su posición y abandonar la compañía si no están de acuerdo con las nuevas exigencias.

Más de 100 millones de inversión por proyecto

Esta estructura defensiva a nivel de propiedad se ha formalizado en un ejercicio de transformación para el grupo fundado en Sevilla, que acaba de alcanzar sus 60 años de trayectoria.

Dirigida por los hermanos José María y Carlos Piñar, Elmya ha activado de forma reciente su desembarco en el mercado de los centros de datos mediante una cartera de 9 proyectos ubicados en Sevilla, Valencia, Madrid, Barcelona y Zaragoza.

Este plan requiere iniciativas tecnológicas de 10 megavatios, situando la horquilla de inversión necesaria entre los 100 y los 150 millones de euros por instalación.

Parte del plan estratégico

El cerrojazo societario de los Piñar discurre en paralelo a una hoja de ruta estratégica que persigue alcanzar una facturación de 500 millones de euros en el año 2029.

En su último ejercicio cerrado, correspondiente a 2025, Elmya ha dado un salto del 75% al registrar una cifra de negocio récord de 180 millones de euros. Este avance contrasta con los resultados auditados de 2024, cuando los ingresos globales de la firma se situaron en 102,5 millones de euros en un entorno de estancamiento comercial.

Para el presente ejercicio de 2026, las previsiones de la administración apuntan a marcar un nuevo máximo de 200 millones de euros.

La reestructuración del grupo también ha conllevado decisiones de repliegue en mercados exteriores para concentrar recursos en las áreas de mayor potencial, como el mercado de redes de alta tensión en Europa y los proyectos fotovoltaicos en Estados Unidos.

De este modo, la empresa ha liquidado de forma definitiva sus establecimientos permanentes en Dubái y Abu Dabi, además de su filial británica Elmya-Arteche Limited.

Historias como esta, en su bandeja de entrada cada mañana.

O apúntese a nuestro  canal de Whatsapp

Deja una respuesta

SUSCRÍBETE A ECONOMÍA DIGITAL

Regístrate con tu email y recibe de forma totalmente gratuita las mejores informaciones de ECONOMÍA DIGITAL antes que el resto

También en nuestro canal de Whatsapp