El año «histórico» de Elmya: duplica beneficios pero se repliega en Oriente Medio y Reino Unido
La facturación de la compañía se ha estancado en el entorno de los 102 millones de euros, pero prevé alcanzar nuevos máximos de ventas en los próximos ejercicios
José María Piñar y Rafael Ramos, fundadores de Elmya. Imagen: EP
La firma de instalaciones eléctricas y proyectos fotovoltaicos Elmya ha cerrado el ejercicio 2024 con un beneficio neto de 6,3 millones de euros, una cifra que ha supuesto un incremento del 101% respecto a los 3,1 millones que la compañía registraba en el ejercicio previo.
En su informe de gestión, los administradores de la sociedad han calificado este hito financiero como un «récord histórico en resultado». Sin embargo, este crecimiento exponencial en la rentabilidad ha coincidido con una silenciosa reestructuración de su presencia internacional, que ha incluido la liquidación de sus establecimientos permanentes en Dubái y Abu Dhabi, así como de su filial británica Elmya-Arteche Limited.
A pesar del notable aumento en las ganancias netas, la cifra de negocios de la compañía se ha estancado. Elmya ha reportado unos ingresos totales de 102,5 millones de euros durante 2024, un dato que se ha situado ligeramente por debajo de los 104 millones facturados anteriormente.
La fuerte mejora en el resultado de explotación, que ha pasado de 3,7 millones a más de 8 millones de euros, se ha apoyado principalmente en una reducción sustancial de sus costes operativos y de aprovisionamiento, los cuales han descendido en casi 6 millones de euros de un año para otro.
En este camino, el mercado nacional se ha consolidado como el soporte fundamental de las cuentas, aportando casi 101 millones del total de las ventas.
En cuanto al destino de estos fondos, según el documento consultado a través de la solución de analítica avanzada Insight View, la asamblea ha propuesto destinar la totalidad de las ganancias generadas en 2024 a engrosar las reservas voluntarias. Paralelamente, durante dicho ejercicio, la firma ha repartido dividendos a su sociedad matriz, Elmya Holdco, por un importe de 3 millones de euros, una salida de capital que se ha realizado con cargo a los resultados de 2023.
Expansión y retroceso internacional
El repliegue internacional que han revelado las últimas cuentas anuales contrasta de forma directa con el discurso de expansión proyectado por la empresa hace apenas unos meses.
En un foro sobre recursos humanos, la directora de RRHH y comunicación de Elmya, María Morales, subrayaba la importancia de «saber contar el proyecto» para lograr atraer talento en un mercado saturado. Esta coyuntura laboral, según se explicaba, afecta directamente a la estrategia internacional de la empresa, que tiene el foco puesto en el crecimiento en mercados como Estados Unidos.
Además, la compañía se ha fijado la meta de alcanzar los 500 millones de euros de volumen de negocio en 2029, también gracias a sus operaciones en Italia, Portugal, Grecia y el propio Reino Unido.
La realidad contable y fiscal, no obstante, muestra un ajuste en esa hoja de ruta en territorios específicos. Sin ir más lejos, la empresa ha cesado de forma definitiva las operaciones de las dos sucursales que ha mantenido abiertas en los Emiratos Árabes Unidos desde el año 2016.
Y en el mercado británico, aunque la compañía ha mantenido operativa su filial íntegramente participada EPC UK Limited, ha procedido a liquidar la sociedad Elmya-Arteche Limited, de la que poseía el 51% del capital social. Las propias cuentas anuales han constatado que el cese del establecimiento en Dubái y la liquidación de la filial inglesa han supuesto el reconocimiento de «pérdidas definitivas» en los ajustes de su base imponible del impuesto sobre sociedades.
Blindaje legal
A nivel laboral, este ejercicio de reestructuración internacional ha convivido con un aumento del volumen de trabajadores. La plantilla total al término del año ha pasado de 212 a 262 personas. Este crecimiento se ha sustentado de forma principal en la contratación temporal, dado que el número medio de empleados no fijos ha crecido de 75 a 106, mientras que la media de personal fijo apenas ha variado de 137 a 139 personas.
En el plano de los riesgos corporativos, Elmya ha optado por blindarse legalmente en su año de mayor rentabilidad. La dirección de la firma ha constituido una provisión para litigios y contingencias por un importe exacto de 1 millón de euros. Según ha detallado la memoria financiera, esta dotación millonaria se ha realizado en base a la «mejor estimación proporcionada por nuestros asesores legales de los pasivos que podrían ponerse de manifiesto por reclamaciones realizadas por terceros».
De cara al futuro a corto y medio plazo, la compañía ha mantenido una postura de fuerte optimismo comercial. En su informe de gestión, los administradores han asegurado que, a la vista de la cartera de proyectos que actualmente han firmado y que se encuentran en vías de formalización, la evolución prevista del negocio es muy positiva.
En este sentido, han proyectado que la empresa podría llegar a alcanzar «máximos históricos de cifra de ventas en el ejercicio 2.025».