'Júpiter y un desnudo', obra de Veronés que se presenta en el Museo Thyssen-Bornemisza.

El renacimiento de Venecia

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El Museo Thyssen-Bornemisza permite descubrir cómo el renacimiento brilló en Venecia en una época de decadencia política para la Serenísima República

Barcelona, 29 de junio de 2017 (21:06 CET)

En el siglo XVI Venecia iniciaba un camino de decadencia política: tras la caída de Constantinopla en 1453, la derrota de la Serenísima República en Agnadello en 1509 contra las fuerzas de Luis XII de Francia y el desplazamiento de las rutas comerciales tras el descubrimiento de América en 1492 parecía que la ciudad de los canales quedaría relegada a una posición periférica.

Fue cuando empezó un despertar artístico, especialmente en pintura y arquitectura, que colocó a la ciudad en el centro del debate, primero italiano y, desde finales del XVI y sobre todo en el XVII, en el contexto europeo. Venecia comenzó a crear su propia idea de belleza y se convirtió en la principal alternativa a los paradigmas estéticos florentinos y romanos encabezados por Rafael Sanzio y Miguel Angel Buonarrotti.

En este período se centra la exposición ‘El Renacimiento en Venecia. Triunfo de la belleza y destrucción de la pintura’, que retrata el primer período de esplendor de la escuela veneciana, con casi un centenar de obras de artistas como Tiziano, Tintoretto, Paolo Veronese, Jacopo Bassano, Giorgione o Lotto.

Desde el uso del claroscuro y el color como fundamentos de la representación de la figura y del espacio, hasta una atención a la naturaleza más directa que la que proponía la tradición clásica, de concepción más idealista, la muestra pretende demostrar cómo los medios específicos de la pintura veneciana plantearon una idea de belleza plenamente renacentista al mismo nivel, y a veces incluso superior, a lo que se hacía en Roma, Parma o Florencia.

La muestra se presenta con los artistas como hilos conductores más que por etapas cronológicas o estilísticas. Así se podrá conocer cómo los maestros que vivieron en la ciudad de los canales eran superiores en el manejo del color y de los valores visuales y sensuales de la pintura.

Museo Thyssen-Bornemisza, hasta el 24 de septiembre.

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