Competencia investiga a Foster’s Hollywood por acoso a los franquiciados

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Un restaurante denunció a la marca por organizar un boicot de proveedores en su contra

Restaurante Foster's Hollywood.

12 de diciembre de 2013 (22:06 CET)

La Comisión Nacional de la Competencia ha comenzado a investigar al Grupo Zena, dueño de Foster’s Hollywood, por un presunto caso de acoso a los franquiciados con problemas de pago. Un restaurante de Ávila presentó una denuncia después de que Foster’s Hollywood pidiera a los proveedores de comida y bebida que dejaran de servir productos al local en mora o, en todo caso, que no les ofrecieran descuentos.

La petición ha sido interpretada por el franquiciado, con graves dificultades económicas, como un acoso y una vulneración de las normas de competencia, lo que ha motivado la denuncia. “La cerveza y el helado, que compraba a precios muy buenos, ahora me lo están cobrando cuatro veces más caro que antes”, explica J. B., propietario del restaurante.

El empresario, que pertenece a una asociación de franquiciados quejosos con la forma de trabajo de la marca, también ha denunciado al proveedor de los sistemas informáticos, la empresa Codisys. “Al día siguiente de que Grupo Zena decidiera sacarme de la franquicia, se borró toda la información del ordenador. La empresa de informática tenía acceso al sistema por contrato. He requerido a un perito judicial informático”, explica. La empresa informática no ha respondido a las peticiones de este medio.

Franquicia ruinosa


J.B. adquirió una franquicia de la cadena de hamburgueserías Foster’s Hollywood hace seis años. La empresa le conminó a abrir en Ávila a pesar de ser una plaza pequeña para un restaurante de 400 metros cuadrados. El local solo marchó bien con el efecto apertura. A partir del quinto mes, las ventas comenzaron a caer. Ha pagado por la franquicia 720.000 euros. Debía 55.000 euros de royalties y ahora la marca lo ha demandado por impago.

La facturación solo le alcanza para pagar el préstamo bancario y, con muchas dificultades, a los empleados. “Trabajo más horas que nadie y a veces no puedo cobrar. El mes pasado me asigné 700 euros. Este mes, veremos. Las franquicias son un buen negocio para las marcas, mientras los franquiciados nos convertimos en sus esclavos. Ni las ventas ni los costes eran lo que ellos prometían y ahora me estoy arruinando”, añade.

Precios multiplicados por cuatro

La denuncia ante Competencia ha sido admitida a trámite y en ella también figuran los proveedores de Foster’s Hollywood que han dejado de servir o que han aumentado sus precios: Conway, Food Service Project, Codisys, Mahou, Pepsico, Bimbo, Leche Pascual y Unilever. Los proveedores explicaron al empresario que, por instrucciones de la franquicia, no pueden seguir ofreciendo los descuentos del que se beneficia el resto de locales de la enseña y deben cobrarle a precios del mercado.

Pero el empresario asegura que la rescisión del contrato debe decidirla un juez y que los nuevos precios fijados por los proveedores son desproporcionados y terminarán por arruinarle. La Comisión Nacional de la Competencia ha comenzado a solicitar información a las partes.

Según el denunciante, la presión de la franquicia es tal que el proveedor de comida Conway se negó a seguir trabajando con el restaurante en medio de un pedido de compras. Ya había cobrado y decidió dar marcha atrás al proceso y devolver el dinero al fraquiciado para evitar conflictos con Grupo Zena. Conway, Pepsico y Mahou han dejado de servir al restaurante. El resto, ha aumentado los precios. Competencia tendrá la última palabra.
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