El legado de Francisco Cacharro: entre concesionarios, laboratorios y energía solar

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EL HISTÓRICO BARÓN DEL PP GALLEGO

Francisco Cacharro Pardo

A Coruña, 09 de marzo de 2015 (23:57 CET)

Francisco Cacharro se va. Queda su patrimonio. Y sus negocios. El antiguo barón lucense del PP, que llegó a plantar cara en su día al mismísimo Manuel Fraga, cultivó los más diversos negocios tras su marcha de la Diputación de Lugo, que comenzó a tomar forma en el verano de 2007. Y lo hizo con distinta suerte y, sobre todo, con intereses de lo más variado. Si la diversificación de inversiones es una garantía de éxito, el lucense de Guarromán (Jaén) cumplió a rajatabla la máxima.

Cacharro realizó múltiples inversiones en empresas, y casi siempre con los mismos socios. Lo hizo con discreción, y cierto secretismo, incluso. A su histórica participación del 22,2% en Lugauto, el concesionario de automóviles de Lugo, del que fue vicepresidente, el barón provincial sumó otras operaciones, a la postre mucho más arriesgadas a la vista del desenlace de algunos episodios recientes. Es el caso de Laboratorios Asociados Nupel SL, actualmente en liquidación. En el capital de la empresa del controvertido Jorge Dorribo, el expresidente de la Deputación de Lugo llegó a tener un simbólico 4%. Lo hizo a título individual, al margen de la sociedad patrimonial que constituyó con su mujer, Xorima Patrimonio.

La aventura de Nupel

Muchas especulaciones corrieron por Lugo cuando en algunos medios trascendió que Cacharro recibía a sus visitas en un despacho de Nupel, en el polígono de O Ceao. El barón lucense nunca desmintió su relación con el polémico Jorge Dorribo, aunque tampoco llegó a admitir abiertamente esa participación del 4% en la empresa, que mantuvo hasta 2013. Lo que Cacharro Pardo no contó públicamente queda reflejado en las anotaciones realizadas en el Registro Mercantil de Lugo.

Cacharro comenzó a preparar su salida del organismo provincial con la constitución de una sociedad familiar denominada Xorima Patrimonio, de la que es accionista junto a su mujer, María del Carmen Gosende. Lo hizo en diciembre de 2006. Xorima Patrimonio, una sociedad limitada dedicada inicialmente a los servicios de consultoría técnica y urbanismo, se puso de largo en  2008. Lo hizo al ampliar su objeto social y poner sobre el tapete sus nuevas actividades: la producción y transformación de energía eléctrica procedente de fuentes renovables, tales como la fotovoltaica, hidráulica, eólica o biomasa, según consta en el Registro Mercantil, así como la producción y distribución de vapor y agua caliente.

La energía solar

La firma patrimonial de la familia declara actualmente una participación del 100% en la empresa Solar Caroni Tres, que es titular de huertos solares en Jaén. También tiene un 28,8% de Instalaciones del Eo, propiedad mayoritaria de uno de sus socios. Cacharro era administrador desde 2008 de Instalaciones del Eo, una firma que comparte con su socio Gonzalo Méndez, que regenta una franquicia de climatizaciones en Lugo.

A través de esta sociedad, el grupo ha llegado a contar con varias empresas dedicadas a la energía fotovoltaica, unas participadas directamente, como es el caso de Espartalillo Uno Solar, y otra, Fotovoltaica Sierra Dos, administrada por su socio. Las tres firmas han tenido su sede en el mismo número de la lucense calle Montevideo.

Los socios de Cacharro en Lugauto, vinculados al grupo Eólica Gallega de Inversiones (Eogal), se presentaron al primer polémico concurso eólico convocado por la Consellería de Innovación de la Xunta bipartita. Solicitaban 59 megavatios para cinco parques en Lugo y Ourense. No recibieron ninguno.

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