Sheldon Adelson, el rey de los casinos y de la desregularización laboral

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En todos los territorios en los que el magnate tiene un casino el despido es libre, los salarios mínimos son bajos y los contratos flexibles

26 de febrero de 2012 (20:31 CET)

El magnate estadounidense que quiere vender en España el proyecto Eurovegas, Sheldon Adelson, tiene un olfato especialmente desarrollado para instalar sus negocios en territorios con una legislación laboral más laxa. Los ocho casinos de Las Vegas Sands Corporation, la sociedad del octavo hombre más rico de Estados Unidos según Forbes, están situados en zonas en las que el despido es libre, los salarios mínimos son bajos y la contratación flexible.

Los dos emblemas de la compañía, The Venetian y The Palazzo, están situados en Las Vegas. En el territorio más famoso del estado de Nevada también tiene un centro de convenciones, el Sands Expo Center, que fue inaugurado en 1990. En toda la zona los salarios de los croupiers son altos, el sueldo base supera los 12.000 euros a los que se les deben sumar las propinas. En las mesas de blackjack y juegos de dados se ganan entre 30 y 130 euros la noche; y en las de Baccart se puede llegar a unas propinas de 185 euros.

Por otra parte, en la meca del juego se considera que el empleo es voluntario. En Nevada las indemnizaciones por despido no son obligatorias. No existe el salario mínimo, lo único que indica la legislación del Estado es que nadie puede cobrar menos de 3,8 euros la hora. El personal con menos calificación de los casinos, básicamente algunos servicios de los hoteles, cobran alrededor de 608 euros mensuales.

Además de los casinos en Las Vegas, Adelson tiene otro establecimiento de apuestas en un municipio de Bethelehem, al este de Pennsylvania. El Sands Casino Resort abrió sus puertas en mayo de 2009.

Apuestas en China

La otra gran plaza de Las Vegas Sands Corporation es China. La administración comunista prohíbe el juego en territorio continental, por lo que los tres casinos que regenta en Macao están llenos todo el año. El magnate construyó en la antigua colonia portuguesa una reproducción más pequeña que The Venetian en 2007 y en 2008 inauguró un casino en el Four Seasons de la región. Además, desde 2004 dirige el Sands Macao.

Los casinos de esta zona tienen fama de ser poco lujosos. Los usuarios se suelen quejar de la falta de educación de otros clientes, sobre todo los occidentales, y los trabajadores deben evitar que se escupa en las mesas de apuestas o que se lancen las bebidas en el suelo. Además, las salas de juego son famosas por la cantidad de humo que acumulan por estar mal ventiladas.

A principios de febrero, la prensa local se hacía eco de un despido masivo de 130 croupiers que trabajaban en los casinos de Adelson por quejarse sobre el tabaco. Tampoco recibieron ninguna indemnización, ya que el mercado laboral de Macao está muy desregulado. Eso sí, el magnate paga a los repartidores de cartas y los que regentan las ruletas unos 1.300 euros al mes, el doble del salario medio del país. Esto es lo que cobra el resto del personal de los casinos.

1000 empleos en Singapur


Antes del Eurovegas, el magnate desembarcó en Singapur. En abril de 2010 inauguró el Marina Bay Sands, un casino que da trabajo a 1.000 personas en las salas de juego a las que hay que sumar el personal del hotel. Eso sí, cobran menos que el salario medio de la ciudad-estado. Mientras la mayoría de la población recibe unos 1.500 euros al mes, los trabajadores del casino de Andelson tienen una retribución de 1 .100 euros. El salario base aumenta a medida que se sube de categoría.

En este caso, la legislación de Singapur no incluye ningún contrato marcado. Los empresarios pactan por escrito con los empleados los salarios, las nóminas, las horas de trabajo y cuando acaba la relación. Tampoco existe ningún salario mínimo, lo único que marca la ley es que los trabajadores deben recibir la paga cuando está estipulado por el contrato. El único punto que marca la norma es que los empleados que ganen menos de 1 .200 euros al mes no podrán trabajar más de ocho horas diarias o 44 semanales.

Requisitos en España


Para instalar el Eurovegas en Madrid o Barcelona, ​​el magnate ha hecho una petición de máximos con la que pide flexibilidad con la ley antitabaco, permitir la entrada de menores a los casinos, más permisividad con los ludópatas y facilidades para contratar mano de de obra barata. Puntos que negociará con ambas administraciones.
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