Ultimátum sindical a la cúpula de Ficosa

stop

Los representantes de 12 sociedades exigen el plan de viabilidad de la compañía tras un nuevo intento de reestructuración que afectará a 900 personas

11 de abril de 2013 (18:57 CET)

Los trabajadores de Ficosa tendrán que decidir el próximo lunes si apoyan a los comités de empresa de las 12 sociedades que hay en Catalunya. Los sindicalistas de todas estas filiales se han unido para plantear un ultimátum a la dirección, encabezada por la familia Pujol. UGT, CCOO, CGT, USOC y un grupo independiente exigen el plan de futuro para Ficosa. Desde los representantes de los ingenieros a los de servicios centrales y el centro de producción.

El detonante de la unidad sindical ha sido el expediente de regulación de empleo (ERE) temporal que la cúpula de Ficosa quiere aplicar a un total de 900 trabajadores. Los representantes de los trabajadores han acudido este jueves a la delegación de Treball de la Generalitat para denunciar la regulación. Aunque, en el fondo, reclaman al Govern garantías de la viabilidad del grupo. “También son propietarios de una parte de Ficosa”, recuerda un sindicalista a la salida de la reunión.

La Generalitat ha dado en varias ocasiones subvenciones al grupo y tiene dos sillas en el consejo de administración. Vacías desde principios de 2012, según fuentes internas de la compañía.

Defectos en el expediente

Los sindicalistas observan “defectos de forma” en cómo plantea la cúpula de Ficosa la reestructuración laboral. Entre otros, pone sobre de la mesa de Treball que el expediente no se haya presentado como grupo, que no detalle los departamentos o sociedades afectadas y que confunda la actividad de las empresas. “Los documentos dicen que Ficosa Internacional se dedica a la producción de lámparas, cuando en realidad se trata de los servicios centrales”, asegura uno de los miembros del comité de empresa tras salir de la reunión.

La dirección argumenta el expediente por la caída del negocio del sector de la automoción. Aunque, según los representantes de los trabajadores, los pocos empleados que no se verán afectados por la regulación son, precisamente, los que trabajan en este ámbito. Producen palancas, cambios de marcha y antenas, la parte con más innovación ya que significa implementar las nuevas tecnologías en los vehículos. También es, de estas tres, la que tiene una fabricación más limitada, aseguran los trabajadores.

También critican que la bolsa de horas de muchos empleados son positivas y que algunas áreas deben trabajar los sábados por la mañana para cumplir con los calendarios de entrega pactados.

Asambleas

Los sindicalistas han convocado asambleas con todos los trabajadores en lo que queda de semana. Las 75 personas que forman parte de los distintos comités de empresa se reunirán con la plantilla para explicar sus reivindicaciones y plantear un calendario de protestas. Su principal temor es que, tras dos años de regulaciones temporal, el próximo paso que dé la dirección sea una nueva reestructuración laboral que incluya despidos en masa.

También señalan que el ERE presentado ni siquiera cuenta con una memoria económica y que la cúpula nunca les ha querido reconocer las pérdidas o beneficios de la compañía. Sólo habla de facturación, que llegó a los 973 millones de euros en 2011, el último año en el que la familia Pujol publicitó los datos económicos del grupo Ficosa.

Deslocalización

“En un periodo de crisis, Ficosa ha sido subvencionada por la Generalitat y el Gobierno del Estado con capital público valorado en más de 80 millones de euros”, denuncia UGT en un comunicado de prensa.

Estas ayudas, según los sindicalistas, no pueden servir para pagar el cierre de las plantas españolas para llevarse la producción “a China y Estados Unidos, donde van a parar muchas máquinas que se han desmontado”, reivindican los trabajadores.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad