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El Área Metropolitana de Barcelona se prepara para crecer hasta los 5 millones de habitantes
Un informe de Foment remarca la importancia de abordar los retos que enfrenta la región de forma "interconectada"
Ciudad de Barcelona. Foto: Freepik.
El Área Metropolitana de Barcelona se prepara para crecer hasta los 5 millones de habitantes, tras cumplir quince años de historia. Desde su creación en el año 2010, ha crecido de forma progresiva hasta alcanzar una población de 3,4 millones de habitantes, concentrar el 52% del PIB de Cataluña y rozar la cuarentena de municipios bajo su paraguas.
En el informe ‘Repensar la metrópoli: perspectivas de futuro del Área Metropolitana de Barcelona, 15 años después de la aprobación de la ley de su creación en el Parlament de Catalunya’ elaborado por Foment del Treball, se remarca la importancia de alcanzar los 5 millones de habitantes y adoptar enfoque conexionista, que permita abordar de forma interconectada los retos a los que se enfrenta.
El potencial de la AMB
«La creación de la AMB es el resultado de un proceso histórico de debate, pero también de la necesidad de dotarse de un instrumento administrativo y político capaz de encauzar el debate sobre el futuro metropolitano», ha explicado el director de la Societat Barcelonesa d’Estudis Econòmics i Socials de Foment del Treball (SBEES), Félix Riera, que ha puesto de relieve el impacto positivo de la AMB en los últimos años.
Tras remarcar la importancia de llevar el concepto de metrópoli más allá de la realidad administrativa y comprenderlo como «una potencia que se despliega de manera autónoma», ha subrayado que el área metropolitana de la capital catanala se está construyendo independientemente de las políticas que se impulsen.
«Los cambios en la demografía, movilidad, vivienda, infraestructuras, accesibilidad y desigualdad están interconectadas», ha enfatizado para acabar profundizando que no se puede dar una solución a la vivienda sin entender otros aspectos como la movilidad.
Retos demográficos
Riera ha señalado que el futuro del Área Metropolitana de Barcelona pasa por abordar la demografía, «un factor estructural que condicionará la economía» de la región. «El resto no es cuánta población habrá, sino como gestionar el envejecimiento o el enraízamiento de la inmigración», ha explicado.
En este sentido, ha advertido que el hecho de no contar con vivienda asequible y políticas inclusivas puede favorecer una polarización del debate público, pero también hacer crecer los discursos de exclusión. A ojos de la patronal, la solución pasa por impulsar un pacto demográfico que combine la vivienda asequible con la conciliación laboral, una política migratoria ordenada, así como una reforma de la formación y de la cultura del trabajo.
Crisis de la vivienda
«La crisis de vivienda es la preocupación central, hay que aumentar la oferta disponible con una estrategia a corto y medio plazo sin prescindir del papel de los operadores privados», ha enfatizado. También ha planteado como solución la colaboración público-privada y ha apuntado hacia la exploración del impulso de vivienda pública con gestión privada.
Después de recordar que un grueso considerable de los catalanes trabajan en Barcelona pero viven en otros municipios, ha subrayado que necesitan alternativas fiables. «La oportunidad es consolidar el transporte público aumentando la frecuencia y la calidad, la movilidad metropolitana es la prueba decisiva de una Barcelona realmente conectada«, ha incidido.
En cuanto a la seguridad, ha destacado que el reto es abordarla de forma integral para aunar civismo y colaboración ciudadana, con cambios normativos que reduzcan la sensación de impunidad. Para ello, ha remarcado la importancia de que las administraciones públicas se alineen, pero también de reforzar los ejes comerciales y contar con la seguridad privada de forma complementaria.
Descentralizar el turismo
Otro de los retos que deberá afrontar el Área Metropolitana de Barcelona en los próximos años será el turismo. «Todos somos turistas en algunas ciudad, la cuestión es cuáles son nuestros derechos y obligaciones, de qué forma nos comportamos como turistas», ha explicado.
«Tenemos que potenciar que la Área Metropolitana de Barcelona pueda crecer en turismo con su potencial, pero también crear nuevas centralidades culturales para ampliar la oferta turística y configurar rutas que la redistribuyan», ha destacado y ha hecho hincapié: «Más metrópoli como escenario del turismo».
También ha puesto el foco sobre la «asimetría» existente en la cultura del área metropolitana de la ciudad condal. «Se desplaza más gente hacia Barcelona, que de Barcelona a otras ciudades metropolitanas», ha expuesto antes de presentar como solución el impulso de ayudas y subvenciones, así como el fomento de la cooperación entre municipios para descentralizar la programación.
Entre los retos que a abordar por parte del Área Metropolitana de Barcelona se encuentra la sanidad. Riera ha urgido a aprovechar un «ecosistema excepcional», en el que existen grandes infraestructuras científicas para acelerar la innovación, atraer talento e inversiones de gran escala. «Con coordinación, la sanidad puede convertirse en un motor de transformación urbana y científica», ha hecho hincapié.
Con todo, ha hecho un llamamiento a pensar en una escala metropolitana a la hora de dar una solución a los retos que enfrenta la capital catalana y los municipios de su entorno. «El futuro de la metrópoli no pasa por pactos políticos, sino por una identificación real de los problemas y la visibilización de su potencial«, ha concluido.