El Banco de España urge un plan de ajuste fiscal para varias legislaturas

El Banco de España ve necesario el diseño de un plan de consolidación fiscal para "varias legislaturas" y reformas estructurales "inmediatas"

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos. BdE

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos. BdE

Desde hace meses los organismos supervisores y fiscalizadores vienen reclamando al Gobierno el diseño de un plan de consolidación fiscal a medio plazo para su implementación una vez se sustente la recuperación económica, en paralelo al mantenimiento de la política expansiva para el mantenimiento de las rentas y del tejido productivo.

Una vez más, el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, ha lanzado la voz de alarma al ver necesario el diseño de un plan a medio plazo de consolidación fiscal cuya puesta en marcha comenzase una vez asentada la fase de recuperación y que “previsiblemente debería prolongarse durante varias legislaturas”.

Así lo señala el gobernador en una presentación incluida en el ‘Informe institucional 2020’ que publica este viernes el organismo supervisor en el que da cuenta de sus actuaciones a lo largo del ejercicio 2020, marcado por la pandemia de la Covid-19.

Precisamente ayer la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) reiteró su recomendación al Gobierno para que establezca una estrategia fiscal nacional a medio plazo que sirva de orientación fiscal y garantice de manera “realista y creíble” la sostenibilidad financiera de las administraciones públicas.

Reformas estructurales para reducir temporalidad y paro

De igual forma, ha reclamado la “inmediata” ejecución de un ambicioso programa de reformas estructurales conducentes, entre otros, a la reducción de la temporalidad y del paro estructural, a la mejora de la dinámica de la productividad y, en último término, al incremento del potencial de crecimiento de la economía.

A su juicio, el plan de ajuste fiscal y las reformas son los dos puntos clave para la política económica, que considera que debe adoptar una visión a medio y a largo plazo, destinada a afrontar los retos estructurales de la economía, que pasan entre otros por la elevada tasa de paro, la temporalidad, o los altos niveles de déficit y deuda pública.

Una perspectiva a medio plazo proporcionaría mayor certidumbre a los agentes económicos, aumentaría el impacto de las medidas de apoyo a corto plazo y facilitaría la recuperación una vez que se extienda la vacunación de los ciudadanos y se vayan eliminando las restricciones a la actividad”, sostiene.

Mantener medidas de apoyo focalizadas a empresas viables

En cualquier caso, señala que en la actual situación de recuperación, todavía “incompleta, incierta y desigual”, está
“justificado” mantener gran parte de las medidas excepcionales de apoyo a la economía, de una manera focalizada en las empresas y los grupos poblacionales más afectados.

En este sentido, insiste en poner especial énfasis en aquellas empresas que son viables, pero que se enfrentan a problemas de solvencia, y con flexibilidad en el volumen de fondos comprometidos, que deben adaptarse a la propia evolución de la pandemia y a la eventual materialización de los riesgos.

Tras valorar la “inmediata” respuesta del BCE con sus programas de compra y la respuesta “inaudita” de la Comisión Europea con el programa ‘Next Generation UE’, que movilizará 750.000 millones en fondos para los Estados miembros, de ellos 140.000 millones para España hasta 2026, Hernández de Cos se ha referido a las medidas nacionales.

La vacunación reduce riesgos económicos

Al respecto, señala que las autoridades desplegaron distintas medidas, entre las que destacan el establecimiento de un programa de avales públicos, la aplicación de un régimen especial de moratorias o determinadas adaptaciones normativas de la legislación mercantil o laboral, que considera que “contribuyeron asimismo a mitigar el impacto negativo de la pandemia sobre la economía y a limitar su persistencia”.
En todo caso, subraya que el descubrimiento de vacunas efectivas contra el virus ha acotad
algunos de los riesgos para la economía
y, a su vez, ha dotado a las autoridades de “la mejor herramienta de política económica disponible”, en referencia al despliegue de programas de vacunación.

“El despliegue de programas de vacunación permitan el levantamiento progresivo de las restricciones a la
actividad económica, que han afectado especialmente a ciertas ramas de actividad más dependientes de la interacción social, como el turismo y, en general, muchas ramas de los servicios”,valora.