El Gobierno abrirá ayudas si la guerra en Oriente Próximo dispara el precio del combustible
El ministro de Economía reconoce que el precio de la gasolina ya ha subido 15 céntimos por litro desde el inicio del conflicto y el del gasóleo cerca de 28 y defiende la respuesta coordinada de la UE
El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo.
El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, lanzó este lunes desde Bruselas una señal de alerta condicionada: el Gobierno activará medidas de apoyo si la escalada del precio del petróleo y los carburantes derivada del conflicto en Oriente Próximo termina teniendo un impacto mayor sobre la economía española.
Por ahora, sin embargo, el Ejecutivo se mantiene en modo observación. «Estamos monitoreando muy de cerca esta evolución para ver cuándo y en qué medida tenemos que entrar con instrumentos de apoyo», declaró el titular de Economía en declaraciones a los medios previas a la reunión del Eurogrupo en la capital belga.
El barril de Brent, referencia para el mercado europeo, llegó a rozar los 120 dólares a primera hora de este lunes antes de recortar ganancias y situarse en torno a los 103 dólares, su nivel más elevado desde la invasión rusa de Ucrania en 2022.
Según los datos del mercado, el precio del crudo ha escalado más de un 40% desde el pasado 27 de febrero, víspera del ataque conjunto de Estados Unidos e Israel sobre Irán. En los surtidores españoles, esa sacudida ya tiene nombre y apellidos: la gasolina acumula una subida de unos 15 céntimos por litro y el gasóleo, de cerca de 28 céntimos, según los propios datos que el propio ministro reconoció en Bruselas.
«Ya se está notando en el bolsillo de los españoles»
Cuerpo no quiso minimizar el impacto ya visible para los ciudadanos. «Ya se están viendo algunas consecuencias, más allá de los mercados energéticos, en el bolsillo de los españoles», admitió el ministro. «Tenemos que estar muy atentos a esa traslación a los precios y al impacto que pueda tener en el día a día de los ciudadanos», añadió, recordando expresamente que la subida del diésel afecta de forma directa a actividades como el transporte de mercancías o la producción agrícola, dos de los sectores más vulnerables a la escalada energética.
El ministro subrayó que el escenario actual se caracteriza por «una enorme volatilidad» y que el Gobierno mantiene un seguimiento «constante» de los mercados.
No se comprometió con fechas ni con el tipo de instrumentos que podría activar, pero sí recordó que el Ejecutivo ya tiene a su disposición las herramientas desplegadas durante la crisis energética de 2022, provocada por la invasión rusa de Ucrania, y que estas podrían adaptarse en función de cómo evolucione el conflicto.
En aquel momento, el Gobierno aprobó una rebaja de 20 céntimos por litro en el precio de los carburantes en surtidor, que estuvo vigente durante buena parte del año.
El Eurogrupo, primera cita europea para calibrar el golpe
La reunión del Eurogrupo de este lunes en Bruselas era la primera gran cita europea para calibrar las consecuencias económicas del conflicto. Su presidente, el ministro griego de Economía Kyriakos Pierrakakis, no ocultó que la situación es una prueba de fuego para la zona euro. «La energía va a ser un elemento central de nuestro debate», afirmó antes de entrar al encuentro. «El impacto sobre los precios de la energía ya es tangible y queremos ver cómo vamos a afrontar ese reto», añadió en declaraciones al programa Europe Today de Euronews, donde también planteó la idea de avanzar hacia un «mercado único europeo de la energía» como respuesta estructural.
Pierrakakis también aseguró que la UE ya está preparada para hacer frente a la crisis y que los ministros disponían de un «kit de herramientas» heredado de 2022. «Aún no hemos llegado a ese punto, pero las empresas y los hogares ya están dando señales de que necesitan apoyo a medida que suben los precios», advirtió.
Cuerpo, por su parte, defendió que el encuentro debía servir para compartir análisis sobre el impacto del conflicto y estudiar medidas de coordinación entre los Estados miembros: «Tenemos que aprovechar esta urgencia para avanzar en decisiones importantes tanto a corto como a medio plazo».
Además de la crisis energética, Cuerpo compareció ante sus homólogos europeos para informar sobre los avances del Laboratorio de Competitividad impulsado por España, orientado a la integración de los mercados de capitales de la zona euro, y para defender un proyecto de plataforma de titulación como instrumento de financiación a largo plazo.