La producción de coches en España se desploma un 20%

El estado de alarma obligó al cierre de las fábricas del país durante casi dos meses, pero la red de plantas resistió mejor la pandemia que en países como Francia o Italia

Dos operarios de la fábrica de Seat en Martorell trabajan en el montaje de un Seat Arona. Seat.

Tras los descensos anunciados por las diferentes automovilísticas solo era cuestión de tiempo conocer la caída de la producción de coches en el país. El segundo fabricante de Europa resistió mejor que sus vecinos el impacto de la pandemia, pero no pudo librarse del golpe que supuso el virus: en 2020, la red de fábricas españolas sacó a la carretera un 19,6% menos de vehículos que durante el año anterior.

La patronal de fabricantes Anfac hizo públicos este lunes los datos, marcados por el primer estado de alarma, que obligó a cerrar las plantas del país durante prácticamente dos meses, en primavera. Entre enero y diciembre, la producción conjunta fue de 2,26 millones de vehículos, 554.000 unidades menos que en 2019.

A pesar del desplome, la industria española se defendió mejor del virus que la mayoría de sus homólogas europeas. En Francia el descenso fue del 25,5%, en Italia alcanzó el 27,9% y en Reino Unido llegó a ser del 29,4%. Solo obtuvo mejores resultados la red alemana, con una caída del 19,1%.

La rebaja de la actividad rozó el 20% aunque el descalabro de las ventas fuese mucho peor. Mientras la mayoría de mercados del Viejo Continente se recuperaron en la segunda mitad del año, España no consiguió revertir la tendencia negativa ni con los incentivos aprobados por el Gobierno. En 2020, las ventas en bajaron el 32,3% en el país.

Las dos caras de la pandemia: las exportaciones a las grandes economías se desplomaron, pero el mercado turco se disparó

Con un mercado interior deprimido ganaron peso las exportaciones. Durante los últimos cuatro meses, el resarcimiento europeo provocó que las fábricas españolas pudiesen recuperar parte del terreno perdido durante el estado de alarma. De hecho, lograron que la caída de las ventas internacionales fuera solo del 15,5% (1,95 millones de coches). En diciembre incluso se consiguió un incremento del 18,7% frente al mismo mes del año pasado.

Entre Francia, Alemania, Italia y Reino Unido adquirieron el 64,1% de los automóviles made in Spain. Todos los mercados redujeron las unidades importadas en 2020: desde el -9,1% de Francia hasta el -16,1% del Reino Unido. La otra cara de la moneda fue Turquía, que disparó la demanda el 101,9%.

PSA Vigo, la fábrica con mejor desempeño

Como ya explicó Economía Digital a comienzos de diciembre, el descenso de la producción en las principales fábricas españolas osciló entre el 20% y el 30%. La instalación de Seat en Martorell (Barcelona), la de Volkswagen en Landaben (Navarra), la de Ford en Valencia, la de Opel en Figueruelas (Zaragoza) y las de Renault en Castilla y León encajaron en la horquilla.

La que salió mejor parada de la pandemia fue la planta de PSA –el conglomerado que agrupa a Citroën, Peugeot y Opel– en Vigo. En un año en el que recibió nuevas adjudicaciones, logró sacar a la carretera alrededor de 500.000 unidades. El dato es superior a los 380.000 coches que ensambló en 2019.

El resultado dejará un sabor agridulce: 2020 se había proyectado como un año récord, con la previsión de elaborar hasta 600.000 vehículos. Sin embargo, el dato le sirvió para desbancar a la fábrica de Seat como la mayor de España.