La alta velocidad pisa el freno en España: pierde un 15% de pasajeros hasta junio
Los viajeros optan por otras formas de transporte tras el accidente de Adamuz, los retrasos en los trenes, el corte que sufrió la línea de alta velocidad en Málaga y por otro tipo de incidencias
Tren de alta velocidad en la Estación de Madrid Puerta de Atocha-Almudena Grandes. Diego Radamés / Europa Press
El accidente de Adamuz (Córdoba) del pasado 18 de enero -en el que un Alvia de Renfe chocó con un tren de Iryo por el descarrilamiento de este último- ha provocado un descenso notable en el uso de la alta velocidad desde entonces. El uso del transporte ferroviario en alta velocidad, prestado por AVE, Ouigo, Iryo y Avlo, acentuó su caída en junio hasta el 9,8% interanual, con lo que acumuló un retroceso en el conjunto del primer semestre del año de más del 15% en el número de pasajeros transportados. Desde el pasado enero -cuando se produjo el accidente de Adamuz, en el que fallecieron 46 personas– y hasta el final de junio, un total de 18,33 millones de personas tomaron algún tren de alta velocidad en España. Según los datos difundidos este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), esa cifra es un 15,5% inferior a los 21,69 millones de usuarios que se registraron en el primer semestre del 2025.
A lo arriba mencionado se suman los retrasos en los trenes por las diferentes limitaciones de velocidad en la red de alta velocidad impuestas por Adif, que han aumentado los tiempos de viaje, por el corte que sufrió la línea de alta velocidad en Málaga y por otro tipo de incidencias que hacen que los viajeros opten por otras formas de transporte.
Desde enero, tras el accidente, las tasas de evolución del número de viajeros han sido negativas todos y cada uno de los meses: así, en enero cayeron el 14%; en febrero, el 32%; en marzo, el 18%; en abril, el 15%; en mayo, el 7%, y en junio, el casi 10% publicado este viernes.

Evolución del número de viajeros en los últimos años
La alta velocidad ferroviaria venía creciendo de forma significativa desde que terminó la pandemia de COVID-19, y especialmente desde que en mayo de 2021 la compañía de capital público francés Ouigo empezó a operar la línea Madrid-Barcelona. Un mes después, en junio, se activaron también los servicios de Avlo, la compañía de bajo coste de Renfe. A ella se sumó, en noviembre de 2022 Iryo, también con capital público, en este caso italiano, que arrancó su actividad en el corredor Madrid-Barcelona.
Hasta ahora el valor máximo que ha alcanzado la alta velocidad en cuanto a número de viajeros se sitúa en 4,13 millones de julio del año pasado, según recoge EFE. En este mes de junio se contabilizaron 3,65 millones de pasajeros, unos 396.000 viajeros menos que los más de 4 millones registrados en el mismo mes de 2025.