Bankinter suma 15.700 demandas perdidas por tarjetas revolving y préstamos al consumo por valor de 100 millones
Bankinter registró el pasado año un incremento del número de demandas por préstamos al consumo y tarjetas revolving.
Archivo – Oficinas de Bankinter en Paseo de la Castellana.
Bankinter registró el pasado año 15.708 sentencias desfavorables por demandas presentadas por clientes que habían recibido préstamos al consumo de la entidad, por importe de 99 millones de euros.
De acuerdo al último informe financiero anual del banco, consultado por este diario, Bankinter contabiliza 18.556 procedimientos cerrados hasta 2025, de los que solo 824 se cerraron con acuerdo, y 2.024 fueron favorables; el resto, 15.708, fueron contrarios a los intereses de la entidad.
A los 18.556 procedimientos cerrados hasta el pasado año, se le suman otros 8.088 procedimientos en los que no hay sentencia firme. De estos últimos, están pendientes de sentencia 4.826 casos, y el banco ya ha recibido sentencias desfavorables en 2.672 casos (590 favorables).
En total, la entidad estima una pérdida de 167,6 millones de euros por estos conceptos, frente a los 140,4 millones que informó a finales de 2024.
Bankinter reconoce un aumento de sentencias desfavorables por falta de transparencia
Bankinter admite en sus últimas cuentas, en cuanto a la comercialización de tarjetas revolving, que el dictado de nuevas sentencias «ha supuesto un cambio de tendencia en la evolución de la contingencia dado que la tendencia previamente descendente en la presentación de reclamaciones y demandas ha mostrado signos de recuperación«.
Y sobre préstamos al consumo reconoce que, a cierre del 2025, «la entrada de demandas de préstamos al consumo presenta un repunte respecto a 2024, con impacto moderado sobre el global de la contingencia».
Desde la entidad se indicó el viernes a este diario que los 15.708 casos mencionados son los acumulados a esa fecha «de una contingencia que nace en 2016 y que permanece viva«.
Bankinter señaló que la litigiosidad de las tarjetas de crédito revolving «se concentra en una tipología de producto perfectamente identificada, cuya comercialización el banco ha venido reduciendo de forma significativa en los últimos años y cuya cartera ronda actualmente apenas el 0,4%-0,5% del total de nuestra cartera de crédito».
También indicó que la tendencia de esa litigiosidad está «en línea con la evolución observada en el conjunto del sector«.
Bankinter y el Tribunal Supremo
Sobre la jurisprudencia en torno a las tarjetas revolving, Bankinter destaca dos resoluciones del Pleno del Tribunal Supremo, de 30 de enero de 2025.
Ambas sentencias concluyen que es preciso «que el consumidor reciba una información sobre estas características y estos riesgos, con un contenido y presentación adecuada y en el momento oportuno«.
«Aún no tenemos claridad sobre el impacto real del volumen de reclamaciones debido a la reorganización judicial derivada de la Ley Orgánica 1/2025 de Eficiencia Procesal, lo que podría provocar cierto retraso en la comunicación de demandas a las entidades«, señala Bankinter.
El grupo presidido por María Dolores Dancausa admite que se ha producido «un aumento de sentencias desfavorables para la entidad por falta de transparencia, especialmente en contratos pertenecientes a la cartera anterior a 2021″.

Aunque las recientes sentencias del Tribunal Supremo establecen jurisprudencia en relación con la falta de transparencia en los contratos de crédito revolving, Bankinter indica que todavía «existen argumentos jurídicos en estudio que podrían matizar su posición«.
Entre esos argumentos Bankinter destaca «el posible valor de las novaciones unilaterales introducidas por las entidades financieras para mejorar la
transparencia», y la posible aplicación «de plazos de prescripción a las acciones de transparencia, como ya ha ocurrido en casos de usura».
El banco asegura que ya ha obtenido una resolución favorable (en apelación) que limita los efectos económicos derivados de la falta de transparencia hasta la modificación normativa de 2021.
Bankinter, préstamos al consumo
En materia de usura en préstamos, el Supremo dictó sentencia en octubre de 2023 analizando el tipo de interés aplicable a un préstamo derivado de una refinanciación, y otra en términos similares en 2024.
A pesar de que Bankinter reconoce un incremento del número de demandas presentadas por préstamos al consumo durante 2025, destaca que se trata de productos que no son complejos, «por lo que no presentan riesgo en materia de transparencia«.

«En consecuencia», dice la entidad, «la problemática judicial se reduce al carácter hipotéticamente usurario de los intereses remuneratorios«. También destaca que el Supremo ha limitado los efectos de la nulidad a los últimos cinco años anteriores a la reclamación extrajudicial o la interposición de la demanda.
Bankinter explica que el cálculo de la pérdida esperada en estos procesos se realiza «valorando el efecto que tendría una resolución negativa del procedimiento para nuestros intereses y, a partir de ahí, realizamos la provisión«.
«Dado el espacio temporal que transcurre entre la interposición y resolución de la demanda, este proceso está asociado a cierta incertidumbre respecto al importe concreto«, apunta.
En relación con las contingencias de las tarjetas de crédito revolving y préstamos al consumo, Bankinter informa que el importe de provisiones acumulado relacionado con la cartera litigiosa «cuyo objeto es la potencial consideración de intereses remuneratorios usurarios por sendos
productos» alcanza el importe de 70 millones de euros, cuatro millones menos que en el anterior ejercicio.