La constructora ASCH se adjudica 226 viviendas públicas por 33 millones
Archivo – Viviendas en construcción.
La murciana ASCH se adjudica la construcción de 226 viviendas públicas en Tenerife por 33 millones de euros, en una operación que refuerza su presencia en el mercado residencial y consolida su papel en la ejecución de obra pública.
El proyecto se desarrolla en la isla canaria y se enmarca en la apuesta de las administraciones por ampliar el parque de vivienda asequible en un contexto de fuerte presión sobre los precios del alquiler y la compra.
La actuación consiste en la promoción y ejecución de un conjunto de viviendas protegidas que aspira a dar respuesta a una de las principales demandas sociales del archipiélago: el acceso a un hogar a precios asumibles.
La iniciativa supone además un impulso para la actividad constructora en Tenerife, donde el déficit de vivienda y la dificultad para encontrar suelo disponible siguen condicionando el mercado inmobiliario.
ASCH, empresa con origen en Murcia, se convierte así en la encargada de levantar uno de los desarrollos residenciales públicos más relevantes de los últimos meses en Canarias.
El contrato, valorado en 33 millones de euros, incluye la construcción de los inmuebles y sitúa a la compañía en una posición destacada dentro del segmento de la edificación residencial pública.
Un proyecto ambicioso de la constructora murciana
El proyecto contempla 226 viviendas públicas, una cifra que convierte la promoción en una de las más ambiciosas de la isla dentro del ámbito de vivienda asequible.
La intervención se orienta a responder a la demanda de familias y hogares con dificultades para acceder al mercado libre, especialmente en un territorio donde la tensión habitacional se ha intensificado en los últimos años.
La ejecución no solo supone levantar un bloque residencial, sino también dotar al entorno de una infraestructura habitacional estable y de largo recorrido.
La promoción se levanta en Tenerife, una de las islas donde el acceso a la vivienda se ha convertido en una de las principales preocupaciones económicas y sociales.
La escasez de oferta, la presión turística, la limitación de suelo y el encarecimiento de los alquileres han elevado la necesidad de nueva vivienda protegida.
El proyecto pretende aliviar parcialmente la falta de parque público y contribuir a estabilizar el mercado residencial. La construcción de estas 226 viviendas llega en un momento en el que las administraciones canarias buscan fórmulas para acelerar la creación de vivienda asequible y responder a una demanda que lleva años creciendo más rápido que la oferta.