Dia ya ha colocado el ‘modelo Fridman’ a la mitad de sus franquiciados

La cadena de supermercados pretende tener el nuevo sistema de franquicias totalmente implementado a comienzos de 2021

Los supermercados Dia se enorgullecen de la rápida expansión del nuevo modelo de franquicias. La compañía española lo presentó el pasado mes de septiembre ante los medios de comunicación, pero lo implementa desde comienzos de año. Así, ahora presume de que 850 asociados entre España y Portugal ya se adhirieron al denominado sistema 2020. Sin embargo, algunos de los que lo probaron ya ponen el grito en el cielo: los problemas que generaba la anterior estructura se repiten.

Durante la presentación de resultados del tercer trimestre, la cotizada controlada por Mikhail Fridman hizo balance de la popularidad del nuevo modelo de franquicias. Según informó, 700 franquiciados en España y otros 150 en Portugal ya firmaron las nuevas condiciones. En ambos casos, el porcentaje de aceptación se sitúa en el 49%. Mientras, las fuentes consultadas por Economía Digital señalan que la empresa pretende tenerlo totalmente implementado a comienzos de 2021 en la Península Ibérica.

“Al tiempo, se está preparando el lanzamiento de una nueva propuesta a medida para Brasil y Argentina –los otros dos mercados en los que está presente la organización–”, añadió en su informe.

Los franquiciados lamentan que el sistema 2020 también les deja sin liquidez

No obstante, algunos de los franquiciados que se unieron al llamado modelo 2020 ya expresan abiertamente sus críticas. Según explicaban a este medio a mediados de octubre, los problemas de liquidez que arrastraban con el anterior sistema se mantienen, pues también tienen que soportar la venta de productos por debajo del precio de coste.

Además, los franquiciados también deben sufragar, a parte del pago de la mercancía, los salarios de sus trabajadores, la luz y demás gastos operativos en una cuenta a parte. Entre los costes fijos y el golpe que suponen las promociones se forma un agujero que ya arrastra a varios franquiciados a quedarse sin efectivo.

Encima, la gran innovación del modelo 2020 juega en contra de los asociados. Si antes la mercancía se pagaba al llegar a la tienda, ahora se abona a la empresa un porcentaje de las ventas. Al sumarle las ofertas y los gastos fijos, los números hay veces que no salen. Con el anterior sistema tenían la posibilidad de gestionar la llegada de los camiones y, a cambio de disponer de menos productos, espaciar los pagos. Ahora, “cada jornada de venta se genera un pasivo que hace más grande la cantidad que debemos”, explica uno de ellos.

Dia presionó a los franquiciados para que firmasen el sistema 2020 durante el estado de alarma

Ante las noticias que les llegan de otros franquiciados, algunos ya se niegan a firmar las nuevas condiciones. Primero te lo ofrecen como voluntario, pero si te niegas te advierten de que no te renovarán el contrato cuando caduque”, avisa otro.

La presión comercial se produjo incluso durante el primer estado de alarma en España. Al producirse la llamada durante el confinamiento, las comunicaciones con Dia se realizaron de forma telemática, por lo que los dirigentes ni siquiera visitaron a los franquiciados.

Las franquicias denuncian ahora que, por mucho que su contrato venciera, el momento de excepcionalidad les daba amparo legal para que se prorrogase todo el tiempo su contrato mientras siguiera vigente el nuevo marco decretado por el Gobierno.

Dia recorta su número de franquicias

A pesar del nuevo formato, Dia mantiene la tendencia de reducir el número de establecimientos gestionados por terceros. En diciembre de 2019, la compañía tenía 2.901 franquicias; una cifra que se redujo hasta las 2.623 con las que contaba al terminar el tercer trimestre de 2020. Por el camino, 175 bajaron la persiana y otras 105 pasaron a ser dirigidas por la propia cotizada. Al cambio, solo hubo dos aperturas.

En este periodo, 98 franquicias se convirtieron en propias en España, incluidos 23 comercios de la marca Clarel. En Portugal y Argentina fueron 15 los negocios que siguieron el mismo camino. En Brasil, el número se quedó en siete.

Con la reducción y la clausura de otras 249 tiendas propias, la empresa presidida por Stephan DuCharme redujo su tamaño desde los 6.626 locales a 6.207 inmuebles.