EM&E, la empresa de los Escribano que está en el radar de Indra, invierte 50 millones en una planta industrial

"La nueva planta de Alovera no solo nos permitirá ampliar nuestras capacidades productivas, sino que es una muestra de nuestro firme compromiso con el fortalecimiento de la base industrial nacional"

Indra-Escribano-EME

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EM&E, la empresa de los Escribano que está en el radar de Indra y que propició la dimisión de Ángel Escribano del gigante tecnológico, invierte 50 millones en una planta industrial en Castilla-La Mancha.

La empresa ha anunciado una inversión de 50 millones de euros para construir una nueva planta industrial en Alovera, municipio de la provincia de Guadalajara perteneciente a Castilla-La Mancha.

Las nuevas instalaciones, con una superficie de 42.000 metros cuadrados, se convertirán en la mayor nave productiva del grupo hasta la fecha y estarán operativas antes de que finalice el verano de 2026. La apertura generará 300 nuevos puestos de trabajo directos en la zona.

Fotografía aérea de las instalaciones en Alovera
Fotografía aérea de las instalaciones en Alovera

La planta se ubicará en el polígono industrial Los Picones de Alovera, uno de los enclaves logísticos e industriales de mayor proyección del corredor del Henares, un eje que concentra una de las mayores densidades industriales de España gracias a su posición estratégica entre Madrid y Guadalajara y a la proximidad a las principales infraestructuras de comunicaciones de la Meseta.

La elección de este emplazamiento está estrechamente relacionado con que EM&E Group tiene su sede central en Alcalá de Henares y conoce bien las ventajas competitivas de este corredor para la actividad industrial y logística de alto valor.

Una planta enfocada en producción estratégica

El foco de las nuevas instalaciones será exclusivamente productivo, lo que las diferencia de otras plantas del grupo con funciones mixtas de producción, I+D o desarrollo.

Su propósito central es ampliar las capacidades industriales de EM&E Group para dar soporte a los diferentes programas estratégicos en los que la compañía está actualmente inmersa.

En el contexto actual, con el gasto en defensa en España y en el conjunto de Europa en máximos históricos y con una agenda de rearme impulsada desde la OTAN y la Unión Europea, la capacidad productiva nacional en el sector de defensa y seguridad se ha convertido en un activo estratégico de primer orden.

Montaje de los hermanos Escribano encima del logotipo de su compañía EM&E
Montaje de los hermanos Escribano encima del logotipo de su compañía EM&E

Javier Escribano, presidente de EM&E Group, subrayó la dimensión doble de la apuesta: «La nueva planta de Alovera no solo nos permitirá ampliar nuestras capacidades productivas, sino que es una muestra de nuestro firme compromiso con el fortalecimiento de la base industrial nacional, contribuyendo a su vez con el tejido económico regional y el impulso del talento local».

El mensaje conecta la estrategia de crecimiento del grupo con el debate más amplio sobre la soberanía industrial de España en el sector de la defensa, un ámbito en el que la dependencia de proveedores extranjeros ha sido históricamente uno de los puntos débiles del tejido productivo nacional.

Un grupo con presencia en diez provincias

La nueva planta de Alovera no es el primer paso de EM&E Group en la diversificación territorial de sus instalaciones, sino la última pieza de una red productiva que ya abarca una decena de provincias españolas.

Además de su sede central en Alcalá de Henares, el grupo opera plantas productivas en Pinto y El Viso, dentro de la Comunidad de Madrid, y cuenta con fábricas en Córdoba, en Binéfar —provincia de Huesca—, y en los municipios jienenses de Linares y Bedmar.

La dimensión tecnológica de la compañía se completa con un centro de I+D en Avilés —Asturias—, un hub de desarrollo software e inteligencia artificial en Barcelona, una oficina técnica en El Puerto de Santa María —Cádiz— y unas instalaciones en Valencia enfocadas en el desarrollo de la fotónica.

Esta arquitectura territorial, que combina producción industrial clásica con centros especializados en inteligencia artificial, fotónica e I+D distribuidos por diferentes comunidades autónomas, refleja una estrategia de cohesión territorial deliberada.

En lugar de concentrar toda la actividad en un único emplazamiento que optimizaría la logística interna pero generaría dependencia geográfica, EM&E Group ha apostado por anclar capacidades distintas en distintos territorios, contribuyendo al desarrollo industrial de regiones que van desde Andalucía hasta Aragón y desde Asturias hasta Cataluña.

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