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La empresa detrás del merchandising de los conciertos de Bad Bunny: ingresa casi 4 millones
Los productos oficiales de Bad Bunny se pueden adquirir en los conciertos con precios que se sitúan entre 20 y 80 euros
La empresa que gestiona el merchandising en los conciertos. Economía Digital
Camisetas, gorras, sudaderas, discos, vinilos e incluso cámaras desechables. La evolución del mercado musical ha provocado que los ingresos procedentes de merchandising sean cada vez más importantes. Para el fan, este no es solo un producto de Bad Bunny, Rosalía, Taylor Swift o Aitana; es un bonito recuerdo del día del concierto.
Lo que pocas personas saben es que detrás de este negocio se encuentra una empresa española que en 2024 alcanzó una facturación cercana a los 4 millones de euros.
OnStage es la compañía que se está encargando de vender los productos oficiales de Bad Bunny durante la celebración de su gira en España. La firma nació en los años ochenta y se centra en la fabricación, importación, personalización y comercialización de productos promocionales vinculados al ámbito musical.
Entre sus productos destacan camisetas, sudaderas, accesorios, artículos gráficos y otros objetos oficiales que son comercializados durante conciertos y festivales.
Según recoge su página web, la compañía ha participado en más de 10.000 festivales, giras y eventos junto a importantes empresas del sector como Live Nation, la promotora más importante del mundo.
Entre sus colaboraciones figuran festivales de gran importancia, como Sónar, Primavera Sound y DCODE, además de algunos de los principales recintos del país, entre ellos el Movistar Arena, el Estadi Olímpic de Montjuïc, el Palau Sant Jordi o el Riyadh Air Metropolitano, estadio que está acogiendo los diez conciertos de Bad Bunny en Madrid.

Además de encargarse de la venta presencial en eventos, OnStage ha desarrollado una plataforma digital para comercializar productos oficiales. Aquí venden merchandising de algunos artistas que colaboran directamente con la entidad, como Alejandro Sanz o Enrique Bunbury. También se encuentran artículos de La Revuelta, el programa de RTVE presentado por David Broncano.
OnStage facturó en 2024 casi 4 millones y multiplicó por quince su beneficio
El crecimiento en la venta de merchandising se refleja en las cuentas del año 2024 de OnStage, consultadas por este medio a través de Insight View. La compañía ingresó 3,8 millones de euros, una cifra que, si bien supone un ligero retroceso respecto a los 3,989 millones del año anterior, mostró una mejora en la gestión de costes.
El dato más importante es el resultado neto del ejercicio, es decir, el beneficio. OnStage ganó 395.527 euros, frente a los 25.529 euros del año anterior, lo que supone una mejora del 15% que convierte a 2024 en el mejor año de la historia reciente de la empresa.
En 2024 se produjeron grandes eventos como la gira ‘The Eras Tour’ de Taylor Swift o los conciertos de Karol G en el Estadio Santiago Bernabéu.
Ahora bien, detrás de este giro hubo una reducción de los gastos de personal, que cayeron de 1,63 millones de euros en 2023 a algo más de un millón en 2024, lo que representa un ahorro de más de 611.000 euros.
Esta disminución se refleja igualmente en la plantilla, pues la empresa de merchandising pasó de contar con personal fijo equivalente a 10,35 trabajadores a tiempo completo a 6,68, con una reducción también en el personal temporal.
El resultado de explotación (EBIT) se disparó de casi 15.000 euros a 423.988 euros. A ello contribuyó también la caída de las amortizaciones, que pasaron de 205.893 euros a apenas 17.316 euros, tras darse de baja la mayor parte del inmovilizado material durante el ejercicio.
Solidez y abono de deudas
Desde el punto de vista del balance, la compañía presentó una posición de gran solidez. Con una tesorería que superó los 1,3 millones de euros y un pasivo corriente de 691.439 euros, la ratio de liquidez inmediata superó el 1,9, lo que significa que podría saldar todas sus deudas a corto plazo prácticamente dos veces utilizando solamente el efectivo disponible.
Por su parte, el pasivo corriente cayó de 1,82 millones a 691.439 euros, lo que significa que OnStage pagó deudas masivamente a lo largo del año. La deuda bancaria, que en 2023 incluía un préstamo a largo plazo de casi 39.000 euros, quedó reducida a un residual de 3.081 euros.

Otro punto clave es el período medio de pago a proveedores. Merchandising On Stage SL abonó sus facturas en un plazo medio de 30 días, cumpliendo con la normativa española de morosidad comercial. Sin deuda bancaria significativa, con más de un millón de euros en caja y un gran resultado, la empresa española logró consolidarse.
Merchandising de Bad Bunny: entre 20 y 80 euros
OnStage está siendo la empresa encargada de vender los productos oficiales de Bad Bunny. Tanto en Madrid como en Barcelona se han colocado diversos puestos en los aledaños de los estadios para que los fanáticos del puertorriqueño adquieran merchandising.
En el estadio Riyadh Air Metropolitano hay aproximadamente unos 5 puntos de venta repartidos por todo el perímetro, con unos 5 empleados de media en cada uno. Entre los productos que hay a la venta se encuentran camisetas, sudaderas, gorras, bolsas y una cámara desechable personalizada con la temática del último álbum de Bad Bunny.
Lo más asequible es la cámara, que tiene un precio de 20 euros, seguido por la ‘tote bag’ (25 euros) y las gorras (30 euros). Las camisetas tenían un precio de 45 euros y las sudaderas de 70 euros en Madrid y 80 en Barcelona. Además, en cada ciudad había una camiseta exclusiva: el sapo concho con los colores de la selección o el equipo de la ciudad.
Aunque no se han aportado cifras oficiales, muchos artículos se agotaron con rapidez y en varios puestos se registraron colas, especialmente antes del inicio del concierto. Teniendo en cuenta una asistencia aproximada de 70.000 personas por noche, bastaría con que un 3% de los asistentes (2.100 personas) adquiriera algún producto, con un gasto medio de 45 euros, para que la facturación diaria superara los 94.000 euros.

De mantenerse ese ritmo durante los diez conciertos, los ingresos por merchandising rozarían el millón de euros, repartidos entre el artista, la promotora, el recinto y OnStage, que tiene que abonar el salario de los empleados que se contratan exclusivamente para estos eventos de alta demanda.