Ferrovial coge carrerilla en Polonia y se perfila como el gran favorito para la alta velocidad del país
Ferrovial, a través de Budimex, suma nuevos contratos vinculados al megaproyecto CPK y gana posiciones en la carrera por construir la futura red ferroviaria de alta velocidad
Montaje realizado por Economía Digital.
Ferrovial está consolidando una posición privilegiada en el mayor programa de infraestructuras que afronta Polonia en las próximas décadas. La constructora española, a través de Budimex, ha encadenado en las últimas semanas dos adjudicaciones estratégicas ligadas al megaproyecto del aeropuerto central (CPK) y a la futura red ferroviaria de alta velocidad.
Estos contratos, unidos a su presencia en el diálogo competitivo para los primeros grandes tramos del AVE polaco, sitúan al grupo como uno de los principales candidatos para convertirse en el gran constructor de la nueva red ferroviaria del país.
La sucesión de contratos no solo incrementa la cartera de obra de Budimex, sino que refuerza su conocimiento del proyecto y su presencia sobre el terreno en un momento decisivo.
El Gobierno polaco ha convertido el desarrollo del Centralny Port Komunikacyjny (CPK) en una de sus principales apuestas estratégicas para transformar la movilidad del país mediante la construcción de un gran aeropuerto y una red ferroviaria de alta velocidad diseñada para velocidades de hasta 350 kilómetros por hora.

El último movimiento ha sido la adjudicación a Budimex de las obras para completar la cámara de lanzamiento y recepción de la tuneladora que excavará el túnel ferroviario subterráneo de Łódź. El contrato, otorgado conjuntamente por PKP PLK y CPK, está valorado en 113 millones de zlotys, unos 26 millones de euros.
Aunque su cuantía es reducida en comparación con los grandes contratos que llegarán posteriormente, la importancia técnica del proyecto es muy elevada.
La infraestructura forma parte del túnel ferroviario de cuatro kilómetros que permitirá conectar la ciudad de Łódź con la futura red de alta velocidad y facilitará la bifurcación en forma de «Y» hacia Poznań y Wrocław, dos de los principales corredores previstos en el plan ferroviario nacional.
La obra constituye una de las piezas imprescindibles para que la futura red pueda desarrollarse conforme al calendario previsto. La cámara servirá como punto de partida y llegada de la tuneladora (TBM), elemento clave para ejecutar el trazado subterráneo sobre el que descansará buena parte de las conexiones ferroviarias del nuevo sistema.
Esta adjudicación llega apenas unos días después de otro importante espaldarazo para Budimex dentro del mismo programa inversor. La compañía fue seleccionada para ejecutar las obras de cimentación profunda y pilotaje de la futura terminal de pasajeros del aeropuerto central CPK, tal como adelantó ECONOMÍA DIGITAL.
El contrato asciende a 145,9 millones de zlotys, alrededor de 34,6 millones de euros, e implica una actuación de enorme complejidad técnica. Los trabajos contemplan la instalación de más de 8.000 pilotes que, en conjunto, superarán los 140 kilómetros de longitud bajo tierra para garantizar la estabilidad estructural del edificio aeroportuario.
Con ambas adjudicaciones, Budimex acumula ya cerca de 60,6 millones de euros en contratos directamente vinculados al desarrollo del complejo CPK y de la futura red ferroviaria. Más allá del importe económico, ambas obras permiten a la filial de Ferrovial reforzar su posicionamiento dentro del mayor proyecto de infraestructuras que afronta actualmente Polonia.
Sin embargo, el verdadero premio todavía está por llegar.
El Ejecutivo polaco trabaja en el desarrollo de la denominada Línea «Y», el eje que unirá Varsovia con Łódź para posteriormente bifurcarse hacia Poznań y Wrocław mediante una infraestructura preparada para velocidades de hasta 350 kilómetros por hora.
Se trata del embrión de la futura red nacional de alta velocidad y de uno de los mayores programas ferroviarios que actualmente se desarrollan en Europa.
Budimex ya ha logrado situarse entre las empresas seleccionadas para participar en el diálogo competitivo previo a la adjudicación de algunos de los tramos más relevantes del proyecto. Entre ellos figura el corredor que conectará Katowice con el aeropuerto, considerado uno de los primeros segmentos estratégicos de la nueva red, así como otras fases posteriores del corredor ferroviario de aproximadamente 120 kilómetros.
Además, también está en el diálogo competitivo para la construcción de la terminal del nuevo aeropuerto central de Polonia, un contrato que podría alcanzar, según algunas fuentes, más de 2.000 millones de euros.

La participación en este proceso resulta especialmente significativa porque limita la competición a un reducido grupo de empresas con capacidad técnica, financiera y experiencia suficiente para abordar contratos de enorme complejidad. Haber superado esta primera selección convierte a Budimex en uno de los aspirantes con mayores opciones de hacerse con las futuras adjudicaciones.
El posicionamiento de la compañía no responde únicamente a su condición de mayor constructor del mercado polaco. Durante los últimos años Budimex ha reforzado su presencia en proyectos ferroviarios, carreteras y grandes infraestructuras públicas, acumulando experiencia precisamente en los ámbitos que exige el desarrollo del CPK.
Para Ferrovial, además, Polonia se ha convertido en uno de los mercados europeos con mayor potencial de crecimiento. Mientras otros países ralentizan la inversión pública, Varsovia mantiene uno de los programas de infraestructuras más ambiciosos del continente, apoyado tanto por financiación nacional como por fondos europeos.
La estrategia del grupo español consiste en aprovechar la sólida implantación local de Budimex para competir por contratos de gran tamaño sin necesidad de realizar adquisiciones adicionales.
Ferrovial, favorita por su conocimiento del terreno
La constructora polaca aporta conocimiento del mercado, relaciones con las administraciones y capacidad de ejecución, mientras que Ferrovial suma experiencia internacional en proyectos de transporte e infraestructuras complejas.
Todo ello coloca al grupo en una posición ventajosa de cara a las próximas licitaciones. Los contratos obtenidos hasta la fecha representan únicamente una pequeña parte del volumen inversor previsto para el CPK, cuyo desarrollo ferroviario y aeroportuario movilizará inversiones de decenas de miles de millones de euros durante los próximos años.
Con dos adjudicaciones consecutivas dentro del mismo programa y presencia en el diálogo competitivo del AVE polaco, Ferrovial ha logrado algo más valioso que incrementar su cartera: consolidarse como uno de los actores mejor situados para participar en la transformación del sistema de transporte de Polonia.
Si mantiene esta trayectoria en las siguientes fases del proyecto, la compañía española podría convertirse en uno de los grandes beneficiados del mayor plan ferroviario del país.