El fiscal opuesto a la fusión de Warner y Paramount rechaza la defensa del Thyssen en el caso del Pissarro
El fiscal general de California, Rob Bonta, ha rechazado recientemente el intento del Thyssen de impugnar el caso del cuadro de Camile Pissarro expoliado por los nazis.
Rue Saint-Honoré por la tarde. Efecto de lluvia, obra de Camille Pissarro. Imagen: Fundación-Colección Thyssen-Bornemisza, F.S.P.
El fiscal general de California, Rob Bonta, el mismo que lidera la oposición a la compra de Warner por Paramount, rechaza las impugnaciones presentadas por la Fundación Thyssen contra el proceso que se sigue en Estados Unidos por el caso del cuadro de Camile Pissarro, Rue Saint-Honoré por la tarde. Efecto de lluvia, expoliado por los nazis y que se exhibe en el Museo Thyssen de Madrid.
El fiscal de California advierte que la Fundación Thyssen «adopta una postura demasiado amplia» al tratar de impugnar el proceso sosteniendo que la Ley de Recuperación de Arte Expropiado del Holocausto de 2025 (Ley HEAR de 2025) invalida el intento de California de promulgar una ley estatal general de propiedad que también se aplique a las reclamaciones de arte de la época del Holocausto».
En su escrito al Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Central de California, firmado el pasado día 13 de julio y consultado por este diario, el fiscal Rob Bonta sostiene que debe recharzse la impugnación presentada por la fundación española, ya que la normativa californiana, dice, no queda invalidada por la Ley HEAR.
Así, se mantiene la fecha del próximo día 24 de agosto prevista para la celebración de vista en la que el Juez decidirá qué ley prevalece en el caso del cuadro de Pissarro, un caso judicializado hace ya más de veinte años y que sigue con atención la comunidad judía en España, que apoya a los descendientes de los propietarios originales del lienzo.
De California al Supremo
En enero de 2024, aplicando derecho sustantivo español, la Corte Federal de Apelaciones del Noveno Circuito (en California) sentenció que el Estado español era el legítimo propietario de la obra.
Los herederos de Lilly Cassirer, el antiguo propietario del lienzo, solicitaron la reconsideración por el pleno de la decisión a la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito, que denegó revisar el caso, con un duro voto particular de uno de los magistrados.
La familia Cassirer recurrió entonces al Tribunal Supremo de Estados Unidos, que en marzo del pasado año revocó la decisión del Tribunal de Apelaciones.
El Supremo estadounidense instó a que el caso volviera a juzgarse por el tribunal inferior, pero teniendo en cuenta la ley de California que se aplica sobre arte expoliado por los nazis.

Entrada al Museo Thyssen en Madrid.
La defensa del Thyssen en Estados Unidos, el despacho Nixon Peabody, considera que la Ley HEAR de 2025 «no priva —ni puede hacerlo constitucionalmente— retroactivamente a la Fundación de los derechos de propiedad que le fueron conferidos bajo la ley española hace más de veintiséis años«.
En su escrito de impugnaciones, también presentado el pasado 13 de julio, el bufete estadounidense afirma que los demandantes han hecho una «interpretación maximalista de la Ley».
La representación legal del Thyssen destaca que la interpretación de los demandantes plantea «serias preocupaciones constitucionales que violarían, entre otras cosas, los derechos al debido proceso de la Fundación, la presunción contra la extraterritorialidad, la doctrina de la separación de poderes y los principios de derecho internacional que este Tribunal está obligado a respetar».
La defensa del Thyssen insta al tribunal a «reafirmar sus decisiones anteriores que reconocen los derechos de propiedad adquiridos de la Fundación sobre la Pintura conforme al derecho sustantivo español».
De los Cassirer al barón Thyssen
El cuadro de Camille Pissarro, pintado en 1897, se expone en el museo Thyssen desde el año 1993.
La obra era propiedad en la década de los años treinta del pasado siglo de Lilly Cassirer y su marido, quienes lo vendieron por 360 dólares para conseguir un permiso para huir de la Alemania nazi y establecerse en Inglaterra.
En 1976, el barón Hans-Heinrich Thyssen-Bornemisza adquirió el lienzo al dueño de una galería de Nueva York, por 275.000 dólares (hoy tendría un precio superior a los 20 millones de dólares). Los nietos de aquel matrimonio judío son quienes han tratado de mantener vivo el litigio.
La Federación de Comunidades Judías de España y a la Comunidad Judía de Madrid, representados por Bernardo Cremades Jr., al frente del despacho B. Cremades & Asociados, apoyan a los descendientes de Lilly Cassirer.
El Estado español ha prestado apoyo sin fisuras a la Fundación Colección Thyssen-Bornemisza, tanto bajo Gobiernos del PP como del PSOE.
El fiscal de Warner y Paramount
Rob Bonta, el primer fiscal de California de origen filipino, lidera la reciente presentación de una demanda judicial que persigue impedir la compra de Warner Bross por parte de Paramount, una operación valorada en 111.000 millones de dólares.
La demanda ha sido presentada por doce estados de Estados Unidos, gobernados por demócratas e impulsada por California. La fusión ha sido apoyada por el Gobierno de Donald Trump, quien ha recibido apoyo financiero de Larry Ellison, fundador de Oracle, y padre de David Ellison, al frente de Paramount.
La fusión «infringe la ley», afirma Rob Bonta en una reciente entrevista.

«Es anticompetitiva. Aumentará los precios. Disminuirá la calidad. Reducirá el contenido. Se trata de la fusión propuesta entre dos gigantes del entretenimiento que han sido competidores durante años, y la fusión aniquilará la competencia entre ellos, con enormes efectos anticompetitivos en diversos mercados«, afirma.
El fiscal de California advierte que la operación proyectada «afecta la asequibilidad para los estadounidenses de a pie, quienes ya tienen dificultades para cubrir sus necesidades básicas, ya sea alimentos, gasolina, atención médica o vivienda. Ahora, además, aumentarán sus facturas de cable y satélite, y será más caro disfrutar de una película en el cine en una ocasión especial».
Bonta asegura que la fusión «provocará pérdida de empleos y salarios más bajos». La compra de Warner por Paramount «es un mal negocio para California y para todos los estadounidenses», concluye.