La gigabatería de Repsol en Aguayo supera otro trámite tras el aval de la CNMC
El regulador considera viable la ampliación de la central hidroeléctrica cántabra, un proyecto de Repsol que aspira a convertirse en una de las mayores infraestructuras de almacenamiento energético de España
El regulador considera viable la ampliación de la central hidroeléctrica cántabra, un proyecto de Repsol que aspira a convertirse en una de las mayores infraestructuras de almacenamiento energético de España
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha dado un paso clave para el desarrollo del proyecto energético de Repsol en Cantabria. El organismo regulador ha emitido un informe favorable sobre la propuesta vinculada a la ampliación de la central hidroeléctrica reversible de Aguayo, una iniciativa que busca convertir la instalación en uno de los mayores sistemas de almacenamiento energético de España.
Este respaldo despeja el camino para que el proyecto obtenga su autorización definitiva por parte del Gobierno, un trámite imprescindible para iniciar las obras de una infraestructura considerada estratégica para el sistema eléctrico español.
Un proyecto clave para el almacenamiento energético
La ampliación de la central de Aguayo, conocida como Aguayo II, consiste en transformar la actual instalación en una gran “gigabatería” hidráulica capaz de almacenar energía a gran escala. El sistema funcionará mediante bombeo reversible: cuando haya excedente de electricidad, por ejemplo, procedente de energías renovables, el agua se elevará a un embalse superior y, cuando se necesite energía, se liberará para generar electricidad.
Con esta ampliación, la instalación incrementará su potencia en unos 1.000 megavatios hasta alcanzar alrededor de 1,4 gigavatios de capacidad total, lo que permitirá producir cerca de 2.000 gigavatios hora anuales, suficiente para abastecer a más de 800.000 hogares en España.
Además, la infraestructura se convertirá en una de las mayores centrales hidroeléctricas de bombeo de Europa y en la segunda de este tipo en España, reforzando la estabilidad del sistema eléctrico y facilitando la integración de energías renovables como la eólica o la solar.

Inversión millonaria y apoyo europeo
El proyecto impulsado por Repsol prevé una inversión cercana a 900 millones de euros, una de las mayores inversiones industriales privadas previstas en Cantabria en los últimos años.
A esta inversión se suma el respaldo financiero de la Unión Europea, que ha asignado 180 millones de euros al proyecto dentro del mecanismo Connecting Europe Facility, destinado a financiar infraestructuras energéticas estratégicas en el continente.
Este apoyo comunitario refuerza el papel de Aguayo II como una infraestructura clave para la seguridad energética europea y para el desarrollo de sistemas de almacenamiento que permitan gestionar mejor la generación renovable.
Próximos pasos para la autorización definitiva
El informe favorable de la CNMC supone uno de los últimos pasos regulatorios antes de la aprobación final del proyecto. Una vez completados los trámites administrativos y ambientales restantes, el Gobierno podría autorizar definitivamente la ampliación de la central.
Si se cumplen los plazos previstos, las obras se prolongarán durante varios años y podrían generar alrededor de un millar de empleos directos e indirectos durante la fase de construcción.
Con esta iniciativa, Repsol busca consolidar su apuesta por la generación baja en carbono y por el almacenamiento energético, un elemento cada vez más relevante para garantizar el equilibrio del sistema eléctrico en un contexto de creciente penetración de energías renovables.