Indra Group exhibe en Bruselas sus sistemas de defensa aérea y ciberdefensa para reforzar la seguridad de Europa
Indra Group participa esta semana en BEDEX, la Brussels European Defence Exhibition & Conference, la feria de defensa europea de referencia, que se celebra en la capital de la Unión Europea del 12 al 14 de marzo.
La compañía española acude con sus capacidades más punteras en defensa aérea, sistemas antidrón, ciberdefensa e inteligencia artificial aplicada al mando militar, en un momento en que el rearme del continente ha dejado de ser un debate presupuestario para convertirse en la mayor oleada de inversión militar que ha vivido Europa desde el fin de la Guerra Fría.

Europa en modo rearme acelerado
Los números hablan por sí solos. Según datos del Consejo de la Unión Europea, el gasto en defensa de los países miembros alcanzó los 343.000 millones de euros en 2024 y se estima que superó los 381.000 millones en 2025, lo que representa un crecimiento del 62% respecto a 2020.
Por primera vez desde hace décadas, la media del gasto europeo en defensa ha superado el umbral del 2% del PIB. Y en la cumbre de la OTAN celebrada en La Haya en junio de 2025, los aliados europeos se comprometieron a elevar ese porcentaje hasta el 3,5% para 2035, con un 1,5% adicional en infraestructuras de doble uso.
España, históricamente uno de los países de la OTAN con menor gasto relativo en defensa, ha dado uno de los mayores saltos en este contexto. En 2025, su inversión militar creció cerca de un 46% en términos absolutos, pasando de 22.700 a 33.100 millones de euros, según los datos recogidos por BNP Paribas.
El Ministerio de Defensa adjudicó ese año contratos de equipamiento por valor de 31.793 millones de euros —una cifra sin precedentes en la historia reciente—, de los cuales Indra, sola o liderando uniones temporales, capturó el mayor trozo del pastel.

Según el Observatorio de Seguridad Nacional de Opina 360, Indra e Indra en colaboración con otras empresas acapararon posiciones en tres de los cinco primeros puestos del ranking de adjudicatarios, con contratos que superaron colectivamente los 10.000 millones de euros.
Es en ese escenario donde hay que leer la presencia de Indra en BEDEX. No se trata solo de un ejercicio de visibilidad corporativa: es la apuesta de la empresa por posicionarse como campeón tecnológico europeo en el preciso momento en que la UE está diseñando los programas que vertebrarán la defensa del continente durante la próxima década.
De todos los sistemas que Indra lleva a Bruselas, el que más expectación genera en este momento es su solución antidrón, conocida como C-UAS (Counter Unmanned Aerial Systems).
La guerra en Ucrania ha cambiado para siempre la percepción sobre los drones en el campo de batalla: lo que hace cinco años se consideraba un arma de nicho ha demostrado ser capaz de paralizar columnas blindadas, destruir radares y atacar infraestructuras críticas a un coste unitario que ningún misil convencional puede igualar.
Los ataques con drones de origen ruso sobre instalaciones de la OTAN en Polonia y Rumanía a lo largo de 2025 elevaron la tensión a niveles desconocidos desde la Crisis de los Misiles de Cuba.