Industria quiere verse esta misma semana con Great Wall Motors por la reindustrialización de Nissan

La ministra Maroto quiere convencer por videollamada a los directivos de la automovilística china, que responderán a su 'contraoferta' en los próximos días

Los trabajadores de Nissan en Barcelona se concentraron hace dos semanas a las puertas del Consorci de la Zona Franca (CZFB) para exigir a las administraciones y a la multinacional una alternativa industrial cuando el fabricante japonés abandone sus plantas el próximo 31 de diciembre. EFE/Enric Fontcuberta

El Ministerio de Industria se ha puesto el mono de trabajo para convencer a Great Wall Motors de invertir en la fábrica de Nissan en Barcelona. El Gobierno, junto con la Generalitat, ya incrementó la oferta de incentivos públicos como pedía la automovilística china y la ministra Reyes Maroto trabaja para poder tener una audiencia por videollamada con la cúpula de la compañía. El tiempo aprieta, por lo que pretende que se produzca esta misma semana.

El martes, la ministra y el conseller d’Empresa, Roger Torrent, enviaron al inversor una carta modificando los términos de la primera propuesta que no le habían convencido. Esto incluía más ayudas públicas, una rebaja del precio de los activos y un compromiso por parte de los trabajadores de revisar el acuerdo inicial alcanzado con Nissan.

De este modo, Gobierno y Generalitat aceptarán subir los incentivos a Great Wall Motors, que en un primer momento alcanzaban los 100 millones de euros. También Nissan aceptará rebajar el traspaso de las fábricas después de los reproches de la administración a lo largo de los últimos días. La oferta a cuatro bandas incluye un bajada del alquiler por parte del Consorci de la Zona Franca de los terrenos y el compromiso del comité de empresa de sentarse a renegociar el acuerdo alcanzado en su día con Nissan.

Tras recibir la nota enviada a las oficinas centrales de Hebei, la automovilística contestó que dará una respuesta “en los próximos días”. Mientras, la ministra y el conseller presionan para poder fijar un encuentro que ayude a desbloquear una negociación que encalló la pasada semana.

Este mismo miércoles, Maroto trató de mostrarse optimista con la operación. “Confío en que finalmente se pueda concretar”, dijo en la 24 Asamblea Anual de la Organiazación Mundial del Turismo (OMT). “Hemos estado trabajando durante el fin de semana para hacer una propuesta mejor a la empresa, que veía elementos en los que tenia dudas”, añadió.

El ‘plan B’ para Nissan Barcelona

El encuentro de la Mesa de Reindustrialización de este miércoles también sirvió para avanzar en la búsqueda de una alternativa a Great Wall Motors. Allí estuvieron el Gobierno, la Generalitat, Nissan y los trabajadores.

Tras las dudas de la automovilística china, tanto Nissan como las instituciones y los trabajadores pidieron a KPMG que iniciase los contactos con otros inversores interesados en la instalación, como el fabricante de motos eléctricas Silence o el proyecto del hub de descarbonización. El calendario de la reindustrialización no varia, aseguran las voces consultadas, y la mesa confirma en cerrar el procedimiento antes de finalizar el año.

“Seguimos avanzando con distintas propuestas, pero sigue encima de la mesa la propuesta del fabricante chino”, advirtió Maroto. Así, la opción que más peso cobra ahora mismo es que el hub ocupe tanto la planta de Zona Franca como la de Sant Andreu y Silence se quede con la de Montcada.

Además, KPMG presentó la propuesta de Tess Defense, un consorcio vinculado al Ministerio de Industria, para instalar en un centro de mantenimiento de tanques en la planta portuaria. “El proyecto está todavía verde”, explican fuentes vinculadas a la mesa. No cuenta tampoco con el apoyo de la Generalitat.

Great Wall Motors necesita más espacio

El precio no fue la única pega que la automovilística china puso en su auditoría. La organización revisó sus planes para el mercado europeo y de las 150.000 unidades que calculaba vender en 2025 saltó hasta las 300.000, una cifra que la planta barcelonesa no está capacitada para producir. En el centro, ensamblaría vehículos de las marcas Ora y Wey.

Según explicaron fuentes del comité de empresa, la automovilística china expresó sus dudas con la capacidad productiva y el estado de los activos disponibles. “Deberían aumentar la inversión prevista para actualizar las plantas productivas actuales”, añadieron.

El plan inicial del Gobierno y la Generalitat ya contemplaba una inyección de recursos de aproximadamente 100 millones de euros para poner en marcha la producción de los vehículos de la marca china. Ante la nueva petición, desde el Ejecutivo recordaron que se trabaja sin descartar “ningún proyecto”, desde GWM hasta Silence, el Hub de descarbonización “u otros que también están interesados”.

Carles Huguet