El Gobierno y Nissan envían la nueva oferta a Great Wall Motors

El ministerio de Industria trabaja en una reunión "al más alto nivel" con los representantes de la automovilística china. El miércoles se celebrará la próxima reunión de la mesa de reindustrialización

Una imagen de la última protesta en la fábrica de Nissan en Barcelona para que acelerase la reindustrialización de la fábrica. EFE/ Alejandro García

El miércoles es el día marcado en rojo por Nissan, administraciones y trabajadores para saber si la reindustrialización de la fábrica de Zona Franca (Barcelona) tendrá a Great Wall Motors como comprador. La automovilística china se echó atrás la pasada semana tras realizar una auditoría al centro catalán, pero la compañía japonesa, el Gobierno y la Generalitat mandaron ya este martes una contrapropuesta con tal de convencer al nuevo inversor en los puntos que le chirriaban hace apenas siete días.

Según fuentes de la mesa de reindustrialización, la propuesta se enviará a lo largo de este martes y tratará de acercar posturas en los puntos en los que el gigante chino estaba más lejos de la proposición inicial. Esto incluirá más ayudas públicas, una rebaja del precio de los activos y un compromiso por parte de los trabajadores de revisar el acuerdo inicial alcanzado con Nissan.

De este modo, Gobierno y Generalitat aceptarán subid los incentivos a Great Wall Motors, que en un primer momento alcanzaban los 100 millones de euros. También Nissan aceptará rebajar el traspaso de las fábricas después de los reproches de la administración a lo largo de los últimos días.

La oferta a cuatro bandas incluye un bajada del alquiler por parte del Consorci de la Zona Franca de los terrenos y el compromiso del comité de empresa de sentarse a renegociar el acuerdo alcanzado en su día con Nissan.

Teóricamente, la organización china trasladará sus conclusiones a la mesa de reindustrialización, que se reunirá el miércoles en la sede del Consorci de la Zona Franca. Allí se verán las caras administraciones, Nissan y trabajadores con KPMG, que asesora toda la búsqueda de un comprador para la instalación.

En paralelo, la ministra de Industria, Reyes Maroto, aseguró la semana pasada que trabaja en una reunión «al más alto nivel». No obstante, a la voces consultadas no les consta que el encuentro se vaya a producir antes del miércoles.

Tras las dudas de GWM, tanto la empresa como las instituciones y los trabajadores pidieron a KPMG que inicie los contactos con otros inversores interesados en la instalación, como el fabricante de motos eléctricas Silence o el proyecto del hub de descarbonización. El calendario de la reindustrialización no varia, aseguran las voces consultadas, y la mesa confirma en cerrar el procedimiento antes de finalizar el año.

Great Wall Motors necesita más espacio

El precio no fue la única pega que la automovilística china puso en su auditoría. La organización revisó sus planes para el mercado europeo y de las 150.000 unidades que calculaba vender en 2025 saltó hasta las 300.000, una cifra que la planta barcelonesa no está capacitada para producir. En el centro, ensamblaría vehículos de las marcas Ora y Wey.

Según explicaron fuentes del comité de empresa, la automovilística china expresó sus dudas con la capacidad productiva y el estado de los activos disponibles. “Deberían aumentar la inversión prevista para actualizar las plantas productivas actuales”, añadieron.

El plan inicial del Gobierno y la Generalitat ya contemplaba una inyección de recursos de aproximadamente 100 millones de euros para poner en marcha la producción de los vehículos de la marca china. Ante la nueva petición, desde el Ejecutivo recordaron que se trabaja sin descartar “ningún proyecto”, desde GWM hasta Silence, el Hub de descarbonización “u otros que también están interesados”.

Carles Huguet