Tubos Reunidos Amurrio paraliza su actividad: trabajadores inician una huelga indefinida por el ERE
El ERE que va a aplicar la empresa afecta a 301 trabajadores, 274 de ellos de la planta alavesa de Amurrio y 27 de la de Trapagaran (Bizkaia)
Trabajadores de la plantilla de Tubos Reunidos durante una concentración. Foto: Europa Press.
Los trabajadores Tubos Reunidos de Amurrio (Álava) han iniciado este lunes, 16 de marzo, una huelga indefinida para expresar su absoluto rechazo al ERE y al resto de medidas propuestas por la empresa. La protesta ha sido convocada por el comité de la empresa, formado por los sindicatos ELA, LAB y ESK, después de que el pasado viernes se terminara el periodo de consultas de negociación del ERE sin llegar a ningún acuerdo.
Protestas contra el ERE
Estaba previsto que la huelga indefinida contra el ERE arrancara en el turno de las 22:00 horas del domingo, pero se convocó previamente un paro de cuatro horas, que empezó a las 18:00 horas de ayer.
En estas primeras horas, los trabajadores han secundado al 100% la huelga indefinida. En la jornada de ayer, se concentraron en la inmediaciones de la planta de Amurrio y encendieron bengalas desde el puente de acceso. Además, desde las cinco de la mañana de este lunes, los piquetes han continuado con las movilizaciones. Han realizado una marcha y han cortado el tráfico y al circulación desde las 07:30 horas hasta las 07:52 horas.
Según ha informado el Departamento de Seguridad, durante la protesta, los trabajadores han mostrado su rechazo al ERE y a los despidos y también han amparado la defensa de la comarca de Aiaraldea.
El ERE afecta a 301 trabajadores
El ERE que va a aplicar la empresa afecta a 301 trabajadores, 274 de ellos de la planta alavesa de Amurrio y 27 de la de Trapagaran (Bizkaia).
Los despidos junto al anuncio del cierre progresivo de la acería han generado tensiones entre los empleados y los representantes de los sindicatos de los dos centros de trabajo. Mientras que los trabajadores de Trapagaran estaban dispuestos a llegar a un acuerdo, la plantilla de Amurrio no llegó a considerar esta opción.
La última oferta presentada el pasado viernes por la empresa contaba con algunas modificaciones, como salidas voluntarias y el regreso a la planta vizcaína de los trabajadores trasladados hace años a Amurrio, todo ello condicionado a un referéndum entre la plantilla y un acuerdo para la refinanciación de la deuda. Sin embargo, la nueva propuesta no sirvió para desbloquear la situación.
Después de que finalizase el periodo de consultas del ERE sin llegar a un acuerdo, la dirección de Tubos Reunidos afirmó que se veía «obligada» a aplicar el Expediente de Regulación de Empleo para 301 personas del total de 1.300 trabajadores, además de analizar todos los escenarios que se abren «ante esta nueva situación».

La empresa también explicó que, tras el rechazo de la comisión negociadora al acuerdo, se «complica mucho» la reestructuración de su deuda con la SEPI y con las entidades financieras, así como la búsqueda de financiación.
Tubos Reunidos presentó el pasado mes de febrero un plan de viabilidad «sólido para el futuro de la empresa», que incluía un Expediente de Regulación de Empleo (ERE). La empresa arrastra pérdidas millonarias y una elevada deuda que supera los 260 millones de euros.
De hecho, cerró el ejercicio 2025 con unas pérdidas de 71,3 millones de euros y un resultado bruto de explotación (ebitda) negativo de 22,8 millones de euros. Los números rojos han estado condicionados por los aranceles impuestos por Estados Unidos, uno de los principales mercados de la compañía, el encarecimiento de la energía y la creciente competencia de países con costes de producción más bajos.