Mediapro anuncia un ERE para 250 empleados en España
La compañía audiovisual impulsa un plan de reestructuración tras la pérdida de contratos clave y la caída de ingresos, con un expediente de regulación de empleo que podría afectar a unos 250 trabajadores en España.
La compañía audiovisual impulsa un plan de reestructuración tras la pérdida de contratos clave y la caída de ingresos, con un expediente de regulación de empleo que podría afectar a unos 250 trabajadores en España.
El grupo audiovisual Mediapro ha comunicado a los representantes de los trabajadores su intención de aplicar un expediente de regulación de empleo (ERE) que afectará a unos 250 empleados en España. La medida forma parte de un plan de reestructuración impulsado por la nueva dirección de la compañía con el objetivo de reducir costes y recuperar la rentabilidad tras varios años de dificultades económicas.
La decisión llega en un momento de transición para el grupo mediático, marcado por cambios en la cúpula directiva, la pérdida de algunos contratos clave en el ámbito audiovisual y un descenso de los ingresos respecto a ejercicios anteriores.
Reestructuración tras el cambio de dirección
El ERE en Mediapro se produce tras la llegada a la presidencia ejecutiva de Sergio Oslé y el nombramiento de Carlos Núñez como consejero delegado. Ambos directivos han iniciado una revisión global de la compañía después de la salida del anterior presidente, Tatxo Benet, y de varios responsables de la antigua dirección.
El ajuste de plantilla es una de las primeras medidas dentro del plan de eficiencia que la nueva dirección pretende aplicar para adaptar el negocio a la nueva realidad del sector audiovisual. Según las primeras informaciones, los recortes se centrarán principalmente en áreas corporativas y no afectarán directamente a los equipos vinculados a la producción audiovisual.
El impacto de la pérdida de los derechos de LaLiga
Uno de los factores que han precipitado la reestructuración de Mediapro es la pérdida del contrato para gestionar la producción televisiva de los partidos de LaLiga, que durante años fue una de las principales fuentes de ingresos del grupo.
Este revés ha obligado a la empresa a replantear su estrategia empresarial. Históricamente, Mediapro había basado buena parte de su negocio en la gestión de derechos deportivos, aunque en los últimos años ha intentado diversificar su actividad hacia la producción de contenidos y servicios audiovisuales.

Una situación financiera delicada
Los últimos resultados financieros reflejan las dificultades del grupo. En 2024, Mediapro registró ingresos de alrededor de 1.068 millones de euros, un 11% menos que el año anterior, y cerró el ejercicio con pérdidas de unos 79 millones de euros.
Estas cifras contrastan con los niveles previos a la pandemia, cuando la compañía superaba ampliamente los 1.700 millones de euros de facturación anual. A ello se suma una deuda que ronda los 500 millones de euros, lo que ha aumentado la presión para acometer un plan de ajuste.
Un grupo global en transformación
Fundada en Barcelona hace tres décadas y vinculada durante años a figuras como Jaume Roures, Mediapro cuenta actualmente con unos 7.000 empleados repartidos entre Europa y Latinoamérica. La empresa mantiene diversas líneas de negocio, desde la producción de contenidos y la gestión de canales hasta los servicios técnicos de retransmisión de eventos.
Con el nuevo plan de reestructuración, la dirección busca redimensionar la compañía para adaptarla a un mercado audiovisual cada vez más competitivo y marcado por la transformación digital y la lucha por los derechos deportivos.
El proceso de negociación del ERE con los representantes sindicales marcará ahora los próximos pasos de una empresa que afronta una etapa decisiva para su futuro.