OpenAI rompe su exclusividad con Microsoft y abre la puerta a Amazon
El pacto allana el camino para que los modelos de OpenAI se integren en otros ecosistemas tecnológicos
Microsoft
Microsoft y OpenAI han anunciado un acuerdo que pone fin al derecho exclusivo del gigante de Redmond para comercializar los modelos de inteligencia artificial de la startup, en una medida que podría cambiar el mapa competitivo de la computación en la nube.
El cambio permitirá a OpenAI, creadora de ChatGPT, negociar con otros proveedores, incluidos competidores directos de Microsoft como Amazon. La decisión marca un punto de inflexión en una relación que ha sido clave para el auge reciente de la inteligencia artificial y el posicionamiento de Microsoft como uno de los líderes en servicios cloud.
A cambio de renunciar a la exclusividad, que impulsó significativamente las ventas de Azure en los primeros años del boom de la IA, Microsoft dejará de pagar una participación de ingresos por los productos de OpenAI que distribuye a través de su infraestructura. El anuncio se formalizó en un comunicado conjunto en el que ambas empresas destacaron la necesidad de simplificar una relación que se había vuelto cada vez más compleja.
«La mayor previsibilidad en el acuerdo modificado refuerza nuestra capacidad conjunta para construir y operar plataformas de IA a gran escala, al tiempo que proporciona a ambas compañías la flexibilidad para perseguir nuevas oportunidades», señalaron OpenAI y Microsoft en su comunicado.
Puerta abierta para Amazon
El pacto allana el camino para que los modelos de OpenAI se integren en otros ecosistemas tecnológicos, como Amazon Web Services (AWS). De hecho, Amazon ya había adelantado este año que trabajaba con OpenAI en el desarrollo de productos conjuntos que se alojarían en su nube, lo que había generado tensiones con Microsoft. Según informó el Financial Times, la tecnológica llegó a considerar acciones legales al entender que esos movimientos podían vulnerar sus derechos exclusivos previos.
Pese a los cambios, Microsoft mantendrá un papel central como «proveedor principal de nube» de OpenAI. Además, los nuevos productos de la startup seguirán lanzándose primero en Azure antes de expandirse a otras plataformas. El acuerdo también introduce límites a la participación en ingresos que OpenAI paga por los productos que comercializa directamente.

La relación entre ambas compañías sigue siendo estrecha desde el punto de vista financiero. Tras la reestructuración de OpenAI como empresa con fines de lucro el año pasado, Microsoft conserva una participación del 27% en la firma de inteligencia artificial.
En los mercados, la noticia tuvo un impacto moderado: las acciones de Microsoft caían alrededor de un 1% en la apertura en Nueva York, mientras que Amazon registraba descensos inferiores al 1%.
Más allá de la reacción bursátil inmediata, el acuerdo refleja una tendencia más amplia: la transición desde alianzas cerradas hacia ecosistemas más abiertos en el desarrollo y distribución de inteligencia artificial. Un cambio que podría acelerar la competencia —y la innovación— en uno de los sectores más estratégicos de la economía digital.