Muface deberá indemnizar a DKV con 19,4 millones por mantener la cobertura de los funcionarios
La justicia reconoce a la aseguradora el sobrecoste de la prórroga del seguro entre enero y mayo de 2025, aunque no anula la decisión de la mutualidad de imponer la continuidad del servicio
Muface tendrá que pagar 19,4 millones de euros a DKV por el sobrecoste resultante de mantener la asistencia sanitaria durante la prórroga forzosa del anterior concierto.
Así lo establece una sentencia del Juzgado Central de lo Contencioso-Administrativo número 10 de Madrid, fechada el pasado 16 de septiembre y que todavía puede recurrir ante la Audiencia Nacional, según ha adelantado Expansión.
La resolución pone precio a uno de los episodios de la crisis que atravesó el modelo Muface entre finales de 2024 y mediados de 2025. DKV había decidido entonces abandonar el concierto sanitario, sin embargo, obligada por el acuerdo marco, tuvo que continuar prestando asistencia a sus mutualistas mientras la Administración buscaba una salida.
De igual forma, el tribunal no anula la orden de continuidad dictada por Muface. La mutualidad justificó aquella decisión por la necesidad de garantizar la asistencia de los mutualistas mientras resolvía el nuevo contrato, aunque sí contempla la compensación por los costes.
Tampoco se trata del único pleito que mantienen ambas partes. La aseguradora mantiene otro recurso relacionado con el concierto anterior en el que reclama 80 millones de euros más intereses de demora, según ha trasladado el medio citado.

Una licitación que dejó a Muface al borde del colapso
El origen del conflicto se remonta a noviembre de 2024, cuando quedó desierta la primera licitación para renovar el concierto sanitario, después de que las tres aseguradoras que prestaban servicio (SegurCaixa Adeslas, Asisa y DKV), decidieran no presentar oferta.
La Administración ya había elevado en unos 303 millones de euros la dotación del contrato respecto al año anterior, pero la propuesta no consiguió atraer a ninguna de las compañías. MUFACE reconoció posteriormente que el modelo necesitaba adaptar las primas a la evolución de los costes sanitarios y, especialmente, a la edad de los mutualistas.
Mientras se buscaba una solución, la mutualidad recurrió a las órdenes de continuidad previstas en la Ley de Contratos del Sector Público para garantizar que los funcionarios y sus familias siguieran teniendo asistencia sanitaria en las mismas condiciones.
La Administración terminó modificando de nuevo las condiciones económicas del contrato, con lo que, en enero de 2025, añadió 330.5 millones de euros a la financiación prevista inicialmente
El presupuesto del nuevo concierto pasó así a 4.808,5 millones de euros para 2025, 2026 y 2027, lo que significaba un aumento de 1.276,5 millones más que el acuerdo que no consiguió convencer a ninguna de las tres aseguradoras.

Esta vez sí hubo compañías dispuestas a asumir el contrato, aunque DKV ya había decidido no participar. Así, MUFACE confirmó en marzo que únicamente habían presentado ofertas SegurCaixa Adeslas y Asisa, por lo que los mutualistas de DKV que quisieran seguir en el concierto debían de elegir alguna de las dos candidatas.
DKV perdió negocio, pero cerró con beneficio récord
La salida de Muface dejó tanto alegrías como penas en la aseguradora. DKV cerró 2025 con 945 millones de euros en primas, un 7,5% menos que un año antes, y con 1,75 millones de clientes, un 11,7% menos, como resultado de su salida del concierto.
El descenso de la actividad, sin embargo, no estuvo reñido con una mejora en la rentabilidad. DKV obtuvo un beneficio neto atribuido de 54,6 millones de euros, frente a los 14,7 millones del ejercicio anterior y el mejor dato de su historia.
La compañía explicó esta evolución por la mejora técnica del negocio, el control de la siniestralidad se situó en el 74,8%, 8,2 puntos menos que un año antes.