Nissan pierde 2.650 millones en seis meses

El fabricante de coches japonés mejora el trimestre anterior, pero todavía nota el impacto del coronavirus a sus resultados

La automovilística Nissan incrementa las pérdidas provocadas por la pandemia. El conglomerado japonés anunció este jueves unas pérdidas de 329.959 millones de yenes (2.656 millones de euros al cambio actual) en el primer semestre de su año fiscal, entre abril y septiembre.

Las cifras mejoraron ligeramente en el segundo trimestre, pero no fueron ni mucho menos suficientes para igualar los 526 millones de euros de beneficios que ganaron en los primeros seis meses del ejercicio anterior.

La principal razón del desplome es el descenso de los ingresos, que se quedaron en 24.896 millones de euros; el 38% menos que los percibidos en 2019. Según explicó la empresa, la caída llegó motivada por el coronavirus.

​”Es cierto que Nissan sigue arrojando pérdidas y humildemente aceptamos esta realidad. Toda la organización está trabajando como un equipo unido para llevar a Nissan hacia adelante”, afirmó el presidente de la compañía, Makoto Uchida, al informar de los resultados.

El avance a lo largo del año es positivo, asegura la compañía. De hecho, el 86,5% de las pérdidas del grupo se produjo en el primer trimestre. De hecho, en septiembre la producción global ya estaba al 87% de su funcionamiento normal.

Nissan admite que cerrará el año con pérdidas de 5.000 millones

Pero los números rojos no son ninguna novedad. En ejercicio 2019/2020 los resultados arrojaron unas pérdidas de 5.401 millones de euros; un dato negativo que ya arrastraba desde la campaña 2018/2019, cuando los beneficios fueron la mitad de los del año 2017/2018.

Al dar a conocer sus previsiones para el cierre del actual ejercicio fiscal, Nissan prevé que sus ventas alcancen los 4,17 millones de unidades, un 16 % menos que en el año fiscal anterior, la tercera parte concentrada en el mercado chino.

Pero Nissan calcula que seguirá cerrado el ejercicio con pérdidas netas, de unos 615.000 millones de yenes (4.948 millones de euros) y calcula que sus ingresos financieros bajarán un 19,6 % respecto al año fiscal anterior.