Orange reduce ingresos en 329M y se vuelve menos rentable

La filial española sufrió por la competencia del mercado durante el año del coronavirus y retrocedió en gran parte de sus vitales

El resultado de Orange a cierre de 2020 fue peor que el anotado un año antes. La filial española de la compañía francesa redujo ingresos y su resultado de explotación cayó a doble dígito con motivo de la agresividad comercial que no ha abandonado el sector ni en el año de la pandemia del coronavirus.

Así, Orange España registró una cifra de negocio de 4.951 millones de euros, aproximadamente un 6% menos que en el ejercicio anterior (5.280 millones de euros). La caída supone una contracción en 329 millones de euros entre un ejercicio y otro.

La filial española de Orange retrocedió en la mayor parte de sus divisiones de su negocio. Ingresó menos en el segmento de fibra, en el de solo móvil y en la venta de terminales. E incluso perdió fuelle en su canal mayorista, el que tantas alegrías le ha dado años atrás, durante el cuarto trimestre.

A la vista de los resultados, Orange ha querido destacar el contexto de hipercomepetitividad que hay en el mercado. En la documentación a inversores presentada en Francia, la compañía señala a España como la plaza europea en la que los precios sufren una mayor presión a la baja.

Todo ello ha terminado golpeando a la rentabilidad de la compañía. El ebitda después de arrendamientos (expresado como Ebitdaal) se redujo a doble dígito, concretamente en un 13% en el conjunto de 2020.

Orange ha señalado a España como uno de los países con mayor competencia comercial en el sector de las telecomunicaciones

La compañía de telecomunicaciones también ha perdido fuelle en sus ingresos convergentes, aquellos que son de vital importancia. Son su principal vía de negocio en el mercado residencial e implica a los clientes de mayor valor, es decir, aquellos que de media pagan más que el resto.

De momento, si se analiza la base de clientes Orange todavía crece en el número de clientes de contrato. Los clientes de prepago y los correspondientes a sus operadores móviles virtuales, por su parte, descienden de manera muy brusca.

Los clientes de televisión también crecen. El aumento, en opinión de Orange, se debe “a la calidad de su oferta audiovisual”, apoyado en contenidos premium como el fútbol. La compañía alcanzó los 725.000 abonados, un 0,9% más que al cierre de 2019.

Orange España también ha querido centrar el foco de sus resultados el aumento de sus inversiones a pesar de la crisis sanitaria y en la consolidación de su “buen desempeño comercial”, que revirtió la tendencia negativa a partir de la segunda mitad de 2020. La compañía ha invertido en 2020 un total de 969 millones de euros, lo que representa un 19,6% sobre sus ingresos.

Orange separará sus torres en una nueva compañía

Al margen de los resultados, Orange ha aprovechado este jueves para anunciar que va a crear este año una compañía europea de torres, la que integrará los activos que tiene en España y en Francia, los dos países donde tiene mayor presencia.

La nueva empresa de Orange se llamará Totem. Estará dirigida por un equipo diferente pero controlada desde Orange. El objetivo es comenzar sus operaciones para finales de 2021.

Del mismo modo que Vodafone y otras compañías de telecomunicaciones, Orange quiere crear una compañía separada para “rentabilizar la infraestructura pasiva móvil” en Europa.

Totem comenzará operando los 25.500 emplazamientos que Orange tiene en sus dos grandes países de Europa y el grupo “explorará la posibilidad de integrar otros activos”.