Red Eléctrica alerta de un ‘empacho’ solar en el sistema que choca con el plan energético del Gobierno
El operador del sistema, señalado por el apagón del 28 de abril, propone nuevas inversiones millonarias para controlar la tensión
La presidenta no ejecutiva de Redeia, Beatriz Corredor. Foto: Alejandro Martínez Vélez / Europa Press
Red Eléctrica advierte del rápido crecimiento de la energía solar en España y los problemas que conlleva para el control de tensión. La compañía que preside Beatriz Corredor reconoce que en los últimos años las instalaciones fotovoltaicas han crecido considerablemente por encima de lo proyectado por el Gobierno y las herramientas para contener sus efectos negativos se han quedado cortas. Una situación que choca con el ambicioso objetivo del plan energético con horizonte 2030.
El operador del sistema y gestor de la red de transporte eléctrica ha propuesto una inversión extra de 607 millones de euros para nuevos compensadores y reactancias.
El objetivo es hacer frente a las oscilaciones y poder amortiguar la tensión adecuadamente para evitar apagones como el del 28 de abril de 2025 y reducir el uso de las centrales de gas para dicha tarea, recortando también sobrecostes y emisiones de CO2 que generan.
Se trata de una propuesta que se enmarca en el trámite de audiencia de la propuesta de la tercera modificación de aspectos puntuales del Plan de Desarrollo de la Red de Transporte de Energía Eléctrica 2021-2026 que ha iniciado el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
En dicho informe, Red Eléctrica lanza una alerta por el exceso de la capacidad instalada de energía fotovoltaica existente en España tras unos años de crecimiento acelerado. El problema de fondo es el explosivo crecimiento de la energía solar fotovoltaica en la península.
El desequilibrio solar con Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha a la cabeza
La compañía explica que, a cierre de 2025, España supera los 48.000 megavatios (MW) instalados de esta tecnología (incluyendo autoconsumo) en el sistema peninsular, muy por encima de lo previsto cuando se diseñó el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), que estimaba una potencia de 39.000 MW totales (sin mención al autoconsumo) para 2030.
De hecho, según los datos que la propia Red Eléctrica publica en su web, la potencia instalada actual supera con creces los 50.000 MW. De hecho, la última actualización del PNIEC que hizo el Ejecutivo en 2024 marcó un objetivo de 76 gigavatios (GW) instalados de energía fotovoltaica, incluyendo autoconsumo, para final de la década.
En esta línea, destacan especialmente Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha acaparando prácticamente la mitad de la potencia solar fotovoltaica de todo el país, con un total de 25.618 MW instalados a finales de 2025.
El crecimiento de los últimos años no ha estado acompañado de mayor consumo en esas mismas zonas del sur, lo que genera un desequilibrio: mucha electricidad producida en el sur que debe viajar al norte, creando tensiones físicas en la red que el sistema no estaba preparado para gestionar.
Es por ello que Red Eléctrica ha propuesto una inversión millonaria extra para controlar las oscilaciones que se generan y para depender menos de las centrales de gas, que llevan funcionando a toda máquina desde el gran apagón del 28 de abril de 2025 por el modo reforzado del operador del sistema.
La solar obliga a quemar gas en exceso por las noches
La compañía reconoce dificultades para controlar estas oscilaciones inter-área. Si no se amortiguan a tiempo, el sistema se vuelve inestable y puede colapsar, tal y como ocurrió el año pasado.
Red Eléctrica señala que el sistema peninsular oscila principalmente en dos frecuencias preocupantes: 0,2 Hz y 0,24 Hz, y que los equipos actuales no son suficientes para amortiguar esas vibraciones con los niveles de seguridad exigidos (mínimo 10% de amortiguamiento en todo momento).
Además, esta es una situación recogida por el informe del Panel de Expertos europeo, que recomienda expresamente reforzar los mecanismos de amortiguamiento de oscilaciones en la red ibérica como medida prioritaria.
Red Eléctrica habla también de problemas nocturno de tensión. La compañía explica que, cuando no brilla el sol, las redes de evacuación de los parques solares siguen generando energía reactiva sin que los propios parques la compensen, lo que obliga a encender las centrales de gas solo para regular la tensión.
«En el último año, se han llegado a acoplar hasta 23 grupos de ciclo combinado de manera simultánea en horas nocturnas por esta razón suponiendo una necesidad de compensación de reactiva de hasta 3000 MVAr», reconoce la compañía.
Con todo, la propuesta de Red Eléctrica pone de manifiesto el crecimiento descontrolado y de forma desigual de la energía solar que se integra en el mix energético, sin que se hayan propuesto medidas de refuerzo hasta ahora, un año después del apagón.
Estas se sumarán a la actualización del procedimiento de operación (PO) 7.4., que otorga a las renovables la función de controlar la tensión de igual manera que hacen las centrales convencionales como los ciclos combinados, las nucleares o las hidráulicas, si bien no se espera que se implemente al 100% hasta finales de año.