Pese a la reducción de tasas del Gobierno, Ryanair quiere más
La aerolínea ve un avance en el 0,33% aprobado, pero reclama una rebaja de las tarifas en los aeropuertos españoles
El consejero delegado de Ryanair, Michael O’Leary. Europa Press
Ryanair se ha sumado a las celebraciones tras la decisión del Gobierno de frenar la subida de las tasas aeroportuarias que planteaba Aena para los próximos cinco años, aunque con reservas.
La compañía aérea de bajo coste reclama una rebaja real de las tarifas para seguir aumentando su presencia en España y evitar así que parte de sus nuevos aviones acaben en otros mercados europeos más atractivos para la compañía
El Ejecutivo ha aprobado este martes el tercer Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III), que fija para el periodo 2027-2031 un incremento medio de las tarifas del 0,33% anual, equivalente a unos tres céntimos por pasajero cada año.
La cifra queda muy lejos del 3,82% anual que había solicitado Aena y se acerca más a la recomendación de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que planteaba una reducción del 0,59%.
Ryanair valora de forma positiva que el Gobierno no haya aceptado la propuesta del gestor aeroportuario. La aerolínea sostiene que una subida mayor habría perjudicado la competitividad de España convirtiéndose en un destino poco atractivo para las compañías aéreas, como viene sosteniendo la aerolínea en el último tiempo.

Sin embargo, la compañía irlandesa ha mostrado su disconformidad con que el Ejecutivo no haya aprovechado la regulación para reducir las tarifas. A su juicio, unas tasas más bajas habrían permitido a los aeropuertos españoles competir de forma más agresiva por la capacidad de las aerolíneas y acelerar el crecimiento del tráfico.
La compañía ha aprovechado para recordar que las tasas aeroportuarias en España han aumentado un 11% desde 2024 y advierte de que esta evolución puede influir en el destino de los aviones que incorporará en los próximos años.
Ryanair tiene previsto recibir alrededor de 300 nuevos Boeing 737 MAX-10 y asegura que asignará estas aeronaves priorizando los aeropuertos que ofrezcan tasas más competitivas.
De igual forma, pese a sus críticas, Ryanair mantiene su intención de seguir creciendo en España y reclama al Gobierno y a Aena que sigan trabajando para que la mayor parte posible de sus nuevas inversiones llegue al país.
Cinco años de práctica congelación
El DORA III aprobado por el Consejo de Ministros contempla una inversión cercana a los 13.000 millones de euros en la red de Aena entre 2027 y 2031, con el objetivo de ampliar y modernizar unas instalaciones que afrontarán un aumento previsto del tráfico desde los 321 millones de pasajeros de 2025 hasta los 358 millones en 2031.
De ese importe, unos 9.900 millones procederán de la inversión regulada financiada mediante las tarifas aeroportuarias. El resto se cubrirá con los ingresos comerciales de Aena.
El plan contempla actuaciones en grandes aeropuertos como Madrid-Barajas, Barcelona-El Prat, Palma de Mallorca, Málaga y Alicante, además de inversiones en terminales, seguridad, mantenimiento, pistas, intermodalidad y sistemas de equipajes.
La decisión supone, en la práctica, cinco años de estabilidad tarifaria para la red aeroportuaria española, con un aumento anual del 0,33%, frente al fuerte incremento que reclamaba Aena y a la rebaja que defendían las aerolíneas.
El respaldo de Ryanair llega después de varias semanas de enfrentamiento público entre la compañía y el ministro de Transportes, Óscar Puente, precisamente por la política de tasas y la retirada de capacidad de la aerolínea de algunos aeropuertos regionales.
La compañía desde el principio ha defendido que estos movimientos responden al coste aeroportuario, mientras que Puente había atribuido parte de ellos a la falta de aviones y a la búsqueda de mayores rentabilidades por parte de Ryanair.