Seat vuelve a las pérdidas operativas por el gasto asociado a las prejubilaciones

La automovilística española hubiera ganado 147 millones, pero los costes extraordinarios procedentes del nuevo convenio provocan perdidas de 97 millones

Wayne Griffiths, presidente de Seat y de Anfac. EFE

Seat regresa a las pérdidas operativas en el primer semestre por los gastos extraordinarios procedentes del nuevo convenio colectivo. El fabricante de vehículos perdió 97 millones de euros en los primeros seis meses de 2022, un 273% más que los 26 millones rojos registrados en el mismo periodo del año pasado.

Sin embargo, el motivo de estas cifras no fue ni la crisis de los microchips ni las consecuencias negativas de la pandemia que aún arrastra. La principal causa fueron los 244 millones extraordinarios destinados a las medidas de reestructuración que tienen como objetivo preparar a las plantas españolas para la electrificación incluidas en el convenio firmado este martes. Esta cifra costeará el plan de 1.330 salidas voluntarias a mayores de 61 años.

Quitando estos costes extraordinarios, Seat hubiera mantenido el buen ritmo que empezó a marcar a principios de 2022, cuando regresó a los números verdes después del impacto de la pandemia. «A pesar de que retos como la escasez mundial de semiconductores y la guerra en Ucrania generan una enorme presión sobre nuestro negocio, hemos obtenido un beneficio operativo de 147 millones de euros antes de gastos extraordinarios», ha dicho el presidente de Seat, Wayne Griffiths, durante la presentación de los resultados del grupo Volkswagen.

El volumen de negocio del fabricante español también disminuyó en el primer semestre del año hasta los 5.377 millones de euros, un 4,9% menos. Sin embargo, el segundo trimestre también refleja estos pequeños brotes verdes con un incremento de las ventas del 6%, hasta los 2.973 millones. En los últimos tres meses, y aun con la crisis de los semiconductores muy presente, la filial de Volkswagen levantó el erte de la plantilla, lo que favoreció una reactivación de las plantas. «La situación de suministro de semiconductores está mejorando gradualmente, pero seguirá siendo volátil y tensa durante la segunda mitad del año», añade Seat.

La escasez de microchips también se traslada en retrasos en las entregas, que cayeron un 27,4% en el primer semestre. De enero a junio se entregaron 204.122 vehículos de Seat y Cupra, mientras que en 2021 casi llegan a los 300.000: fueron 281.129.

Firme apuesta por Cupra

De las dos marcas, Cupra, la principal apuesta de la empresa, empezó a tomar la delantera con un incremento de las entregas del 79,1% hasta las 68.400 unidades, lo que contribuyó al beneficio operativo de la compañía: «Cupra ha mantenido el rendimiento positivo y ha sido el principal motor de nuestro éxito, ya que nos ha permitido mejorar la rentabilidad de nuestras ventas», ha matizado el presidente. De hecho, la demanda del Formentor, fabricado en la planta de Martorell, superó las expectativas y se convirtió en el modelo más vendido de la compañía, con más de 50.000 unidades entregadas en la primera mitad del año.

Para la Seat, este 2022 simboliza un año de cambio que sentará las bases hacia la rentabilidad. Para ello, la automovilística pretende centrarse en la gestión de los ingresos, además de en la estructura de costes y eficiencias con el objetivo de construir una estructura financiera «más sólida y sostenible» en el tiempo.

La totalidad del grupo Volkswagen consiguió una ligera evolución tanto en ventas como en beneficio en 2022. La cifra de negocio aumentó un 2% hasta los 132.285 millones, mientras que el resultado operativo subió un 12% en comparación al primer semestre de 2021.

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