Tesla afronta un enorme problema en China: Elon Musk tendrá que retirar casi 5 millones de vehículos
La retirada afecta a los sistemas de apertura de emergencia de las puertas de determinados Model 3, Model Y, Model X y Model S de Tesla
Tesla se enfrenta a un gran problema en China. La compañía fundada por Elon Musk deberá retirar cinco millones de vehículos eléctricos tras detectar problemas relacionados con la seguridad de los coches, según ha dado a conocer ante la Administración Estatal para la Regulación del Mercado del país asiático.
La retirada afecta a los sistemas de apertura de emergencia de las puertas de determinados Model 3, Model Y, Model X y Model S. En caso de una colisión grave que provoque un fallo del sistema de bajo voltaje, podría impedir que los ocupantes abran rápidamente las puertas para escapar y dificultar las labores de rescate.
«Las manijas mecánicas de emergencia pueden ser difíciles de identificar y accionar porque su color es similar al de los acabados interiores», ha justificado Tesla ante las autoridades chinas.
A qué vehículos afecta
La retirada arrancará el 25 de septiembre ya afectará a un total de 2.975.910 vehículos, distribuidos de la siguiente manera:
- Model 3: 973.156 vehículos.
- Model Y: 1.956.713 vehículos.
- Model 3: 35.590 vehículos.
- Model X: 8.328 vehículos.
- Model S: 2.123 vehículos.

Tesla colocará etiquetas de advertencia gratuitas en los vehículos afectados y actualizará mediante tecnología inalámbrica el software de control de las ventanas para incorporar una estrategia de descenso automático de las ventanas tras un accidente. De hecho, algunos vehículos ya cuentan con las etiquetas y no necesitarán una nueva instalación.
Por otro lado, emprenderá la retirada inmediata de 2.740.642 coches Model 3 y Model Y de producción nacional. En este caso, el mecanismo de control de la atención puede no alertar suficientemente al conductor de la necesidad de apartar la vista cuando se activa la dirección asistida o el sistema combinado de asistencia a la conducción.
Además, Tesla proporcionará actualizaciones de software gratuitas mediante para reducir el riesgo. Además del sistema de monitorización de la dirección, incorporará una cámara en el habitáculo para alertar a los conductores y favorecer una reacción rápida cuando utilicen las funciones de asistencia a la conducción.
Fallos en los vehículos de Tesla en Estados Unidos
No se trata de la primera vez que la compañía fundada por Elon Musk se ve abocada a retirar vehículos del mercado. El año pasado retiró unos 239.000 coches en Estados Unidos por el mal funcionamiento de las cámaras de visión trasera por un problema eléctrico. Al encender el vehículo se producía un cortocircuito en la placa del ordenador del automóvil que provocaba que la cámara trasera dejara de funcionar.
Poco antes, la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras abrió una investigación sobre 2,6 millones de vehículos Tesla en Estados Unidos por informes de accidentes que podrían presuntamente involucrar a la función de conducción automática que tiene la marca.
Con el objetivo de poner solución a la problemática, Tesla preparó una actualización de software para los vehículos afectados y evitar el fallo, que también se aplicó sobre los vehículos Model 3, Model S y Model X que estaban en producción en ese momento. Entonces, Tesla evitó concretar si el fallo también afectaba a sus modelos en Europa.
La retirada llegó después de que varios clientes se quejaran de que la pieza se desprendía con las inclemencias climatológicas
En el transcurso de 2025, también retiró del mercado 46.096 unidades de su modelo ‘Cybertruck’ por problemas de seguridad con su moldura delantera que recubre el frontal del vehículo. «La retirada del mercado de esta edición se debe al riesgo de que un panel exerior de acero inoxidable se desprenda del vehículo, lo que lo convierte en un peligro en la carretera y aumenta el riesgo de accidente», explicó Tesla.
«Si el panel de acero inoxidable del guardabarros se separa del vehículo en marcha, podría crear un peligro en la carretera para los conductores que le siguen y aumentar el riesgo de lesiones o colisión», reconoció Tesla.
La retirada llegó después de que varios clientes se quejaran de que la pieza se desprendía con las inclemencias climatológicas. Ante la situación, Tesla decidió correr con los gastos de sustituir los paneles por otros que cumplan sus requisitos de durabilidad.