La ZBE de Madrid y Barcelona, suspenso en gestión, según el RACC

La mayoría de los encuestados no ha percibido impacto en su movilidad habitual con su implementación

Zona de Bajas Emisiones. EFE/Enric Fontcuberta

Recibe nuestra newsletter diaria

O síguenos en nuestro  canal de Whatsapp

La Zona de Bajas Emisiones (ZBE) es una medida respaldada en Madrid (55%) y Barcelona (51%), pero los ciudadanos no están satisfechos con su gestión (80%) y consideran que tiene “considerables márgenes de mejora”. Así lo determina un estudio del RACC y Zurich Seguros cuyo objetivo es analizar el funcionamiento de las ZBE de Madrid y Barcelona.

El propósito de la ZBE es reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y de partículas contaminantes de los vehículos a motor con combustible fósil. Su implantación en Barcelona (2020) y Madrid (2021) ha supuesto diversas medidas restrictivas a los vehículos más contaminantes.

Sin embargo, la mayoría de los encuestados no ha percibido impacto en su movilidad habitual ni en Madrid (65%) ni en Barcelona (75%). El estudio también refleja la ausencia de un cambio que suponga mayor uso de modos de transporte sostenibles en ninguna de las dos ciudades.

Cambios de movilidad por la ZBE

En ambas ciudades, la red ciclista aprueba pero tiene menor peso que los desplazamientos en vehículo privado y transporte público. De los usuarios de coche y moto, solo el 7% (Madrid) y el 8% (Barcelona) afirma que se ha pasado al transporte público, pero esta decisión no está relacionada con la ZBE, según el estudio.

Los usuarios habituales del coche que afirman haber cambiado el modo de desplazarse a raíz de la implantación de la ZBE representan el 10,5% en Barcelona y un 9,2% en Madrid. Pero un 8,8% de los encuestados que antes no usaban el coche, ahora dice sí hacerlo en la capital, un porcentaje que es menor en la Ciudad Condal donde la cifra se sitúa en un 2,5%.

Asimismo, un 13% de los ciudadanos de Madrid que se desplaza actualmente en coche/moto afirma haber adquirido un vehículo nuevo debido a la implementación de la ZBE. En Barcelona el porcentaje es del 16%.

La mayoría ha adquirido vehículos con etiqueta ECO (52% en Madrid y 48% en Barcelona). Los usuarios aún adquieren vehículos de etiqueta B (amarilla), a pesar de que podrían ser los siguientes en ver restringida su circulación (10% en Madrid y un 7% en Barcelona). Solo un porcentaje reducido ha adquirido un vehículo de los más eficientes, etiqueta 0 (6% en Madrid y 4% en Barcelona).

Satisfacción con la gestión de la ZBE

Tanto en Madrid como en Barcelona, 8 de cada 10 usuarios afirman que no están satisfechos con la gestión de la ZBE. Sobre la comprensión del funcionamiento de la ZBE, 9 de cada 10 ciudadanos lo consideran muy difícil de entender, en ambas ciudades.

Con relación al impacto de la iniciativa en la mejora del tráfico, el 46% de los ciudadanos encuestados en Madrid cree que la ZBE reduce el número de vehículos en las vías urbanas/accesos. En cambio, en Barcelona solo un 33% opina que la ZBE elimina vehículos de la vía, y un 50% no cree que esta medida mejore la congestión.

El peaje urbano es una medida rechazada tanto en Madrid (70%), como en Barcelona (68%), con una mayor oposición por parte de los residentes del área metropolitana.

En cuanto a las alternativas al coche, los usuarios de Madrid y Barcelona aprueban tanto el transporte público urbano (6,8 en Madrid; 5,9 en Barcelona) como el transporte público metropolitano (6,7 en Madrid; 5,5 en Barcelona).

Los usuarios suspenden la red ciclista urbana (con un 4,7 sobre 10) y la metropolitana (con un 4,6 sobre 10) en Madrid. En Barcelona, los usuarios aprueban la red urbana (5,4 sobre 10) y suspenden la red metropolitana (4,9 sobre 10).

Tampoco la valoración de los puntos de recarga eléctrica es satisfactoria, con un 3,5 sobre 10 en Madrid y 3,3 sobre 10 en Barcelona. Los encuestados la valoran como una red deficiente.

Propuestas de mejora de la ZBE

El estudio preparado por el RACC y la compañía aseguradora Zurich incorpora propuestas de gestión y mejora que permitan ayudar a los usuarios y a las administraciones a establecer criterios de funcionamiento de las ZBE.

El estudio propone una serie de recomendaciones para paliar estos datos. Para empezar, la unificación de criterios y la regulación homogénea de las ZBE en municipios próximos para facilitar su comprensión, con su consiguiente coordinación entre administraciones en criterios de movilidad. Por último, el RACC apuesta por una app que facilite el registro y autorización para circular por la ZBE.

La concienciación ciudadana a través de campañas de comunicación, el impulso de incentivos a la empresas, ayudas económicas o una bonificación del transporte público se suman a estas recomendaciones.

Por último, el estudio apunta al refuerzo de la red de transporte público junto a la facilidad del servicio de bicicleta metropolitana y de aparcamiento accesible para vehículo privado.

Economía Digital

Recibe nuestra newsletter diaria

O síguenos en nuestro  canal de Whatsapp