En la imagen, Revolut, la principal fintech británica. Foto: Revolut
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La revolución bancaria y el auge de las fintech tendrán consecuencias en el negocio de los bancos y en el estilo de vida de los consumidores

Barcelona, 05 de mayo de 2019 (19:12 CET)

El auge de las fintech y la banca móvil obligó al sector bancario a invertir gran cantidad de dinero en su transformación digital​ para evitar una fuga de clientes existentes y la incapacidad de captar a nuevos usuarios. La llamada revolución bancaria ya no se pone en duda, y sus consecuencias repercutirán tanto en las entidades como en los consumidores.

Para los clientes, hay ventajas y desventajas de la banca móvil surgida de esta transformación digital, como apuntan desde el comparador financiero HelpMyCash.com. El cada vez más amplio de posibilidades que encontramos en el mercado financiero actual hace que la banca tradicional se tenga que renovar, y los clientes también.

Estos son algunos de los pros y contras de la revolución bancaria desde la óptica de los clientes.

La banca móvil pisa fuerte

Si hay algo que no se olvida al salir de casa es el smartphone. Con él se puede realizar llamadas, chatear con familiares o amigos, consultar el tráfico actual y hasta enviar dinero al otro lado del mundo en tan solo un clic. Esto ha propiciado la aparición de la banca móvil que ofertan tanto las entidades tradicionales como la banca fintech.

El usuario, cada vez más digital, reclama productos prácticos, transparentes y de bajo coste. Si a esto le sumamos que durante la última década han desaparecido al menos 20.000 oficinas bancarias, según datos del Banco de España, se hace necesario ofertar un producto bancario acorde a las nuevas circunstancias.

Abrir una cuenta online en tan solo unos minutos a través de una vídeollamada y sin necesidad de enviar documentación es posible en entidades como Abanca, BBVA o N26, entre otras. Consultar los últimos movimientos, pagar un recibo, realizar una transferencia o hacer una consulta a cualquier hora y desde el sofá de casa, también.

Cuentas sin comisiones y sin apenas requisitos con las que se puede ahorrar hasta 200 euros anuales. Tarjetas de débito asociadas a la cuenta sin coste adicional o la posibilidad de contratar productos adicionales a través del smartphone son algunas de las principales ventajas que ofrece la banca móvil.

Las fintech vs la banca tradicional

Conscientes del poder que tienen los bancos, las fintech han encontrado un punto en el que el banco de toda la vida todavía no es competente; los pagos en otras monedas. Utilizar la tarjeta en el extranjero, tanto para retirar efectivo como para abonar compras, será más rentable con un banco fintech y con las transferencias internacionales ocurre lo mismo.

Sin embargo, las entidades fintech aún no ofrecen un amplio catálogo de productos como préstamos, hipotecas o depósitos bancarios como para convertirse en el banco principal de los clientes, pero sí en una buena opción a tener en cuenta para obtener ventajas extra a la hora de viajar o tener una cuenta adicional.

Las desventajas de la revolución digital

Para poder disfrutar de todas las ventajas que ofrece la banca móvil es imprescindible disponer de un smartphone y de conexión a Internet, algo de lo que no gozan el 100% de los españoles. Además, para quienes siguen prefiriendo el trato de tú a tú, la banca móvil no termina de convencer.

Disponer de una aplicación bancaria con buena navegabilidad, entendible y con toda la información necesaria es básico. Si el cliente no dispone de una oficina a la que poder acudir en caso de duda o consulta, la comunicación por parte de la entidad debe ser suficiente a través de su app, redes sociales, página web o chat interno.

Con la revolución bancaria ganan todos

En los planes estratégicos de los bancos aparece como principal punto la digitalización, algo que a la larga les está saliendo rentable. Algunas entidades han comprobado como los usuarios digitales se vinculan más que los clientes de oficina. Contratar nuevos productos y comparar es más fácil que nunca.

Asimismo, en la última década han cerrado al menos 20.000 oficinas bancarias según datos del Banco de España. Esto hace que los bancos ahorren en infraestructuras y personal de oficina lo que les permite invertir lo ahorrado en la digitalización y poder competir con las fintech.

Por otro lado, los usuarios ahorran costes y tiempo al no tener que pagar comisiones por mantenimiento o administración de la cuenta o no tener la necesidad de desplazarse hasta una oficina para hacer una duda o consulta.

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